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viernes, 15 de junio de 2012

CHOCOLATE Y ALZHEIMER: LA MEMORIA ES EL CAMINO

Aprovecho este espacio para divulgar el proyecto de Guillermo Nagore, un periodista navarro que recorre los 7.050 kilómetros que van desde Finisterre, en Galicia, en España, hasta Jerusalén, en Israel, para concienciar sobre el Alzheimer. Por una política de Estado sobre Alzheimer es su lema. Su blog: La memoria es elcamino.
Salida en Finisterre

Ahora Guillermo está en Francia. Acaba de superar un puerto y se encuentra en el km 1.677, cuesta abajo. Como cuesta abajo van los enfermos de “ese jodido alemán ladrón de recuerdos” si no se mejora su calidad de vida. Y en eso consiste su reclamación: ayudar a estos pacientes, sus familiares y cuidadores.

Sin embargo, los pacientes a veces reaccionan. Hace unos meses leí en la info Agenda de la revista Yo Dona el proyecto de la emprendedora Teresa Yagüe, de La Bombonera de Barco, en Madrid. Me sorprendió ella pero, sobre todo, el sumario que había elegido el periodista o el editor para resaltar el artículo.

sábado, 4 de junio de 2011

EXCELENTE CHOCOLATE ORGÁNIKO, PÉSIMO SERVICIO AL CLIENTE

Hoy debo de estar más guerrera y me apetece hacer tanto un elogio a un buen producto como una crítica al servicio de atención al consumidor. Se trata de la firma ChocoLate Orgániko, ubicada en un polígono industrial cercano a la preciosa ciudad de Alcalá de Henares, en Madrid.
Esta empresa, creada en 2006 por un grupo de profesionales procedentes del sector del diseño industrial, la comunicación y el mundo del chocolate, hizo su sueño realidad. Montaron un pequeño obrador de chocolate donde elaboran y diseñan sus propios chocolates a partir de habas de cacao trinitario de la República Dominicana y de la Isla Trinidad. Todas las habas son 100% ecológicas. La mayor parte de los otros ingredientes son también de producción ecológica.
Primero hablaré de lo bueno de su chocolate negro bio 70% cacao. Después hablaré de errores que tienen algunas empresas en su trato con el cliente y de cómo pueden corregirse fácilmente.

Tableta desaparecida rápidamente.
El envoltorio del  este chocolate es de cartón negro con letras rojas. El diseño es clásico después de haber visto otras tabletas parecida, que usan los mismos colores y tramas. Pero es simpático: la palabra chocolate es un batiburrillo de letras en  mayúscula  montadas una encima de la otra con cierta gracia.
De fácil apertura, el chocolate viene envuelto en una funda de plástico con autoadhesivo que permite que se cierre bien. El chocolate me llega partido. Es regalo de Gertrud, una buena amiga que consultó en una tienda suiza de chocolate qué surtido enviarme. Y entre otros chocolates, le aconsejaron éste. En pleno invierno me envió varias tabletas y todas llegaron en perfecto estado por mensajería.
La tableta que reseñaré no tiene fecha de caducidad, lo cual me sorprende. El chocolate negro, según los expertos, aguanta bien un año. Lo he mantenido desde su recepción en una temperatura estable en una vinoteca,  entre 14 y 16 grados y supongo que no ha afectado a su calidad.
LA CATA
El color de la tableta es muy oscuro y el aspecto es algo brillante, con las letras de la marca como si fuera un repujado. El olor es bueno. El crujido es bueno. En boca la intensidad del cacao es fuerte.
El sabor es una delicia, potente, amargo y a la vez con un punto ácido, un aroma frutal, con una textura suave y fina. Un chocolate equilibrado, con habas de cacao trinitario de denominación Fine Estates Grenada, según indican en la página web de ChocoLate Orgániko.
Es un excelente chocolate negro que gustará a los verdaderos amantes de este tipo de chocolate, quienes sabrán apreciar esos matices.
La tableta de 90 g cuesta 3,30 €.
LA CRÍTICA
A finales de marzo  tuve una mala experiencia con un chocolate de esta firma, comprado en la tienda de Cafés El Magnífico de la Avenida Diagonal de Barcelonal, como recompensa a un lector del blog. No sé si recordaréis el concurso y el sorteo.  Adquirí una tableta de Chocolate Negro Bio, con 70% de cacao y con café de Etiopía.

Foto de la página web de ChocoLate Orgániko

Según me explicó el seguidor del blog, muy conocedor del mundo del chocolate por tener una tienda de bombones, ¡vaya casualidad!, recibió el chocolate “totalmente alterado por los cambios de temperatura. No afectó tanto al aroma pero si a la textura, al color y al sabor. Al chocolate cuando le cambiamos la temperatura repetidas veces emulsiona y saca las grasas y los azúcares”.
Son sus palabras textuales.  Esta persona añadió que “no estoy seguro de que el problema haya sido durante tu envío pues en esta época del año no suelen ocurrir estas cosas. Yo me decanto más en las condiciones de conservación o almacenaje en origen”.
Escribí a ChocoLate Orgániko y me telefonearon para darme las explicaciones pertinentes. Su respuesta no me dejó satisfecha. Defendieron a la tienda y culpabilizaron mi envío, realizado en marzo, en Barcelona, del barrio de Les Corts al de Sants, que por si no conocéis la ciudad, son barrios contiguos. Achacaron la alteración del chocolate a las condiciones de mi oficina de correos y al reparto. Esto podría haber sucedido si hubieran colocado el chocolate al lado de la calefacción y el envío hubiera tardado varios días, que no fue el caso. El chocolate iba bien embalado.
Así pues, quedé descontenta con el servicio de Atención al Cliente de ChocoLate Orgániko.  Una buena atención hubiera sido pedir los datos de la tableta, la factura, etc. y reemplazarla gratuitamente. No por mí, sino por la persona que la recibió en mal estado. Quedé mal yo ante mi seguidor de blog y quedó mal ChocoLate Orgániko.
Para una empresa que exporta, que es bien valorada y que ha recibido los siguientes premios: Taste '07 Speciality Fine Foods, Londres, Taste '07 Anuga Colonia, Alemania (importante feria alimentaria) y Foods From Spain '06, Madrid…¡Qué poco cuesta a veces un pequeño gesto!
Hace unos días, en una pastelería de Barcelona que reseñaré pronto, Pastissería La Torre,  con ricos productos de chocolate, la joven propietaria regaló una tarta sacher a un cliente a quien se le acababa de caer. No exigió ni siquiera ver la tarta; se fió del cliente que había hecho una gran compra. Con su amabilidad se ganó a dos clientes: a ese hombre y a mí. Lo hizo porque le salió. No sabía quién era el cliente ni quién era yo.

miércoles, 18 de mayo de 2011

TARTA DE CHOCOLATE DE 8 TEXTURAS DE ORIOL BALAGUER

Oriol Balaguer no necesita publicidad. Aunque él me dijera que sí hace unos días, en los tiempos que corren. Es uno de los mejores pasteleros y chocolateros del mundo. Esto no lo dice él, lo digo yo: en esta crisis brutal todos miramos el bolsillo y él, ciertamente, no es barato. Pero tampoco es caro. A ver si me explico. Ofrece delicias de calidad, lo cual se paga. Pero la mala calidad, desgraciadamente también. Es una pena que valoremos tan poco a nuestros mejores chocolateros y artesanos y nos decantemos por la bollería y pastelería industrial, que si miramos los ingredientes, no es tan barata. Y nos sienta mal al estómago y a las arterias.

Una de las mejores tartas de chocolate del mundo es obra del barcelonés Oriol Balaguer, la famosa “El paradigma del chocolate”, también llamada 8 texturas de chocolate. La probé por primera vez cuando llegué a Barcelona hace ya más de 6 años. Entonces me pareció exquisita, la mejor tarta de chocolate de las que he probado. Existe otra tarta de chocolate portuguesa que se ha achacado el título de la mejor tarta del mundo y sobre ella escribí hace meses. También está buenísima pero es distinta.
La impresionante tarta de Oriol Balaguer fue creada hace 17 años. Hace 10 años fue seleccionada como el Mejor Postre del Mundo en Lyon, en 2001. Al principio, como explican, fue postre. El paso a pastel se hizo después de una segunda etapa más calculada en el Estudi de Xocolata i Pastisseria. “Una creación artesana y técnicamente compleja, que consiste en fusionar 8 capas distintas de chocolate para alcanzar un equilibrio perfecto de sabores y formas”.
La cata de la tienda dice lo siguiente: “notas de cacaos frágiles y aromáticos ligeramente ácidos, como son los cacaos criollos; con un post gusto amargo y acidulado de los cacaos forasteros y con apreciaciones a frutas de los cacaos trinitarios”.
Mi cata: Una buena fusión de distintos sabores con cacaos grand cru 70 % (de plantación) en un sencillo diseño y con un toque decorativo simpático en la superficie glaseada: una frambuesa, merengue y chocolate blanco que imita el fruto del cacaotero. En el interior no cuento las texturas pero incluyen un trabajado y delicioso mousse de chocolate (espuma), el bizcocho, lo crujiente, la untuosidad y la suavidad y excelencia del resto de los ingredientes.
En la tienda aconsejan su consumo a una temperatura entre 8 y 12 grados y para apreciar correctamente su sabor, degustarla con agua a temperatura ambiente.
Nosotros la disfrutamos con un buen cava (no recuerdo la marca) y con unos amigos. El mejor postre en la mejor compañía.
La tarta cuesta 26 € el tamaño para 2/4 personas. Buscaré el ticket del otro día y el de la primera vez que la compré para comparar precios.
Espero entrevistar en breve al excelente profesional que es Oriol Balaguer, que tiene obrador y tienda en Les Corts, mi barrio. Entonces hablaré de todo lo que ha conseguido hasta ahora; es uno de nuestros mejores embajadores.
La primera tienda que abrió en Barcelona fue en la Plaza de Sant Gregori Taumaturg, en el barrio de "clase alta" de Sarrià, (diseñada como una joyería). La segunda, en la madrileña calle “bien” de Ortega y Gasset 44 (con aspecto de otra boutique), en el Barrio de Salamanca.

En Barcelona abrió hace unos meses otra tienda en el barrio de Les Corts, concretamente en Travessera de Les Corts 340. Antes, pero no hace mucho, abrió en Sarrià una panadería, Classic Line, en la calle Benet i Mateu 62, donde además de pan (tiene de chocolate y naranja) vende bollería (son excelentes sus cruasanes), pasteles y derivados de chocolate. Tiene una tienda en Tokio y otra en Riadh, la capital de Arabia Saudí.

Ha creado postres deliciosos para la Taverna del Clínic y entre otros proyectos, asesora en los menús de chocolate del Hotel Havana de Barcelona. Oriol Balaguer es también autor de La cocina de los postres.
Os doy aquí la receta de una tarta de 8 texturas del restaurante madrileño La terraza de El Casino de Madrid, dirigido por Paco Roncero y asesorado por Ferran Adrià. No sé si será la receta de “El paradigma del Chocolate” pero espero que satisfaga a quien quiera elaborarla. No hace falta decir que la tarta ha sido imitada y copiada por doquier.

jueves, 3 de febrero de 2011

LA COLONIAL DE ULTRAMAR. TÉ, CAFÉ Y CHOCOLATE EN MADRID

Muchas veces os preguntaréis dónde comprar chocolate, aparte de en supermercados, grandes almacenes, pastelerías o tiendas de marca propia. A partir de ahora, sacaré tiendas. En algunas incluso os pueden asesorar bien. Que conste que las escojo por razones personales. No me pagan por hacer publicidad.
En Madrid aterricé por casualidad –y fue una grata sorpresa- en La Colonial de Ultramar, de evocador nombre y agradable ambientación. Si entré fue porque en el rótulo encima del escaparate también ponía té, café y chocolate, en ese orden. Esta pequeña tienda en Lista está especializada sobre todo en té y café. Su propietario, Antonio Romero, antes informático, sabe de su negocio y vende estos productos al público y también a salones de té y hoteles.
Allí podéis comprar tabletas de chocolate Newtree, Caffarel, Dolphin y Simón Coll. También tienen bombones Ludomar, Barcat y Hamlet, además de otros bombones belgas. Venden chocolate a la taza de Chocovic y cacao en polvo de Ludomar. Además de otros productos como chocolate con frutas y mermelada de naranja amarga con chocolate La Tejea.
Antonio tiene más de 200 referencias de tés, muchos aromatizados con chocolate, y me permitió oler algunos. Con sabor a trufa, chocolate y menta, fresa y chocolate, trufa y melocotón, caramelino (cacao, caramelo, vainilla y almendra), con granos de café, chocolate con leche y chocolate blanco), chocolate y ron, chocolate y coco. Hay rooibos de chocolate y naranja y rooibos con trufa. También vende café aromatizado con chocolate.
La Colonial de Ultramar
C/ Alcántara 48
Madrid
91 401 83 70

viernes, 14 de enero de 2011

TARTA DE CHOCOLATE EN UN SALÓN DE TÉ DE MADRID

Living in London es un coqueto lugar de atmósfera británica. Un salón de té creado hace años por Cristina Tassara y Ana Gamazo en Chamberí donde ofrecen desayunos, almuerzos y meriendas. He ido varias veces a comer. El sitio y la comida son agradables y destinan parte de los ingresos a una ONG de Tanzania que trabaja en proyectos sanitarios, educativos y de medio ambiente.  


Probé dos tartas de chocolate con una amiga. La de chocolate y la de chocolate con mermelada de frambuesa. Eran muy parecidas, con un bizcocho de chocolate húmedo con dos capas internas de crema de chocolate y una capa cubriente de chocolate negro. Es una tarta potente, muy cremosa y muy dulce. La de mermelada de frambuesa tenía un tenue sabor y la mermelada no estaba repartida de forma uniforme. Se sirven con nata líquida. Están buenas para tomar de vez en cuando al ser un poco empalagosas.
No hay menú pero sí distintas opciones para hacer una comida ligera y reservarse para el postre: cremas, ensaladas, quiches, rosbif, etc. A la hora del té lo sirven en vajilla de porcelana con los típicos scones, pastas, sándwiches finos o las tartas. La de zanahoria tiene mucho éxito. En la misma calle hay una tienda con todo tipo de productos británicos (desde galletas y mermeladas hasta manteles y ambientadores). Tienen una sucursal en Príncipe de Vergara 34.

Living in London
C/ Santa Engracia 4
Madrid

http://www.fundacionhumanitariaagh.com/

lunes, 3 de enero de 2011

LA MEJOR TARTA DE CHOCOLATE DEL MUNDO

Esta tarta, creada por el restaurador portugués Carlos Brás Lopes, viene comercializada con ese nombre. Y aunque puede sonar pretencioso, se ha convertido en una marca famosa y había que probarla. Lo hice con unos amigos.
Hay tartas de chocolate que empalagan, otras te dejan indiferente. Esta no: lo que la hace especial es su combinación de capas de suspiro (merengue secado al horno a baja temperatura) y mousse de chocolate, con una cobertura de chocolate. Son dos texturas que se van alternando: el merengue crujiente y la cremosidad del chocolate, de procedencia Valrhona. Y las texturas gustaron a Manolo.
En la boca se deshace suavemente (no lleva harina ni levadura) y eso nos gustó a Natalia y a mí. En la versión de la tarta elaborada con cacao del 70% y en palabras de María Jesús, el merengue matiza la fuerza del chocolate y el chocolate difumina el dulzor del merengue.
Existe otra versión tradicional y más dulce, la elaborada con cacao de 53%.

Carlos Brás elaboró por primera vez la tarta en su restaurante en el Mercado de Santa Clara, en Lisboa, en 1987 y tuvo tanta aceptación que abrió una confitería en Campo de Ourique dedicada exclusivamente al postre, que bautizó como O Melhor Bolo de Chocolate do Mundo. Además de en Portugal, se vende en Brasil y hace poco que llegó a Nueva York.
En Madrid, Isabel Ruiz-Morales e Iria Romero tienen la exclusiva de la distribución desde hace dos años. La simpática Isabel trabajó en el ICEX en Lisboa y se aficionó tanto a la tarta que, a su vuelta a España, cuando pensó en montar un negocio, lo tuvo claro.  
Debido al éxito, el pasado noviembre abrieron una pequeña tienda en la calle de Alcalá, desde donde sirven los pedidos. Cuentan con servicio a domicilio en Madrid. Las tartas llegan congeladas desde Portugal cada semana. La pequeña, de 8 raciones, cuesta 22 € y la grande, de 14 raciones, se vende por 32 €. Una porción cuesta 4,50 € y se puede probar en la tienda.
La mejor tarta de chocolate del mundo
C/ Alcalá 89 (patio) entre Lagasca y Velázquez
Madrid

He encontrado una receta de una tarta parecida que tiene buena pinta, para quien quiera hacerla en casa. Un saludo agradecido para Xela, su autora.

jueves, 16 de diciembre de 2010

BOMBONES DE SEMON: LA JOYA DE LA PASTELERIA

Los bombones son lo más delicado de la pastelería. Donde el artesano quiere plasmar sus conocimientos del producto y su creatividad. Resulta obvio que la calidad de la materia prima es clave pero además importan otros factores.
Rubén Anchelergues, jefe de pastelería de Semon, nos comenta que la formación es básica para “sacar todo el jugo” a un producto tan sutil y a la vez tan complejo como las coberturas de chocolate. En el taller de chocolate utilizan 14 coberturas.
Adicto confeso al chocolate, con un tío pastelero, estudió en la Escuela del Gremio de Pastelería de Barcelona y realizó cursos de formación con los mejores profesionales, tanto en Chocovic como en Francia (Pierre Hermé, Valrhona y Michel Cluizel).
Cuatro estancias en el país galo (con dos visitas a fábricas de coberturas) son parte destacada de su aprendizaje. De esa amplia etapa formativa guarda un profundo agradecimiento a María Vidal, la creadora de Semon, por el apoyo facilitado. Rubén Anchelergues es un experto accesible y afable, que trabaja con su equipo de seis personas en Barcelona.   
Para  elaborar los bombones, han buscado las notas más complejas y excepcionales de los mejores grands crus, maridándolas con diferentes especias y frutas. Así el bombón concentra la máxima sutileza y delicadeza en una mínima expresión de aproximadamente 8 g.
Degustamos los cuatro bombones, trufas y demás exquisiteces de chocolate de las fotos. (De izquierda a derecha.)

Trufa de piña colada. Prevalece el sabor a piña sobre el coco. Original.
Trufa de caramelo. Buena combinación porque el caramelo no es muy dulce. Muy  buena.
Roca de chocolate con leche y almendra caramelizada. Rica, me recuerda a mi infancia de garrapiñadas, aunque el caramelizado es de gran finura.
Roca de chocolate blanco y pistacho verde de Irán. A mi pareja le encanta. Aunque no me suele atraer el chocolate blanco, esta unión es muy buena por el tipo de pistacho.
Trufa de cognac. De sabor muy elegante porque el cognac no impone.
Bombón de chocolate grand cru de Venezuela y vainilla de Tahití. Con esta exclusiva vainilla se potencia el sabor de este excelente bombón oscuro.  
Bombón de chocolate grand cru de Madagascar con frambuesa y anís estrellado.  Si no me lo dicen no noto que lleva anís. Da un toque de frescor a la frambuesa. Acidez y dulzura. Me gusta.
Bombón de chocolate grand cru 40% con albaricoque y canela de Indonesia. En esta media esfera  la nota de albaricoque se percibe fuerte; la canela es más sutil.  
Bombón de chocolate grand cru de Madagascar y té a la bergamota. Otra media esfera con el sabor potente que le da el té aromatizado con esta fruta cítrica.
Aro de frutos secos. Avellana, nuez, pasas y un buen chocolate negro.
Roca de chocolate negro y barquillo. Una delicia crujiente.


Mini macaron de chocolate.  La textura crujiente y ligera del macaron rellena de un buen chocolate.  
Mini macaron de gianduja. Suave pasta con chocolate y avellana. Ambos mini macarones son muy delicados y con la dulzura justa.
Marsmallow de chocolate. Es un juego disfrutar de la textura de una nube.
Trufa de canela. La cremosidad de la trufa con el toque de esta especia que tan bien combina con el chocolate. En casa desapareció rápido.
Galleta de chocolate y flor de sal. Mezcla con éxito: el chocolate y la sal que rebaja el dulzor. Vista y no vista.
Cookie. Tradicional. Muy rica pero la galletita anterior la supera.
Chocolate negro y naranja confitada. No soy amiga de las frutas confitadas. Hago excepciones. Este palito es buenísimo; con la naranja muy natural sin exceso de azúcar. Le da mil vueltas a las tiras de Cacao Sampaka.
Chocolate blanco y limón confitado. Primera vez que pruebo esta unión. En mi caso, hay que sobrepasar los prejuicios (que tenía con el chocolate blanco y las frutas confitadas) para apreciar lo bien que liga.
Trufa de frambuesa. Está buena, la acidez de la frambuesa se concentra en el exterior. Pero me gusta más la persistencia del bombón de frambuesa, más uniforme.
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El establecimiento de alta gastronomía Semon, creado en 1962, hoy está dirigido por Montse Tarrida, hija de la fundadora.
Semon tiene otro obrador en Madrid, así como dos tiendas en Barcelona (C/ Ganduxer 31 y C/Capitán Arenas 11) y una en Madrid (C/Capitán Haya 23).

viernes, 10 de diciembre de 2010

MOULIN CHOCOLAT, PASTELERÍA DE MADRID

Ubicado en la madrileña calle de Alcalá, enfrente del parque de El Retiro, tiene fama por sus pasteles, bollería y chocolate. Ricardo Martínez es dueño y pastelero; el obrador está en la planta inferior. Las amables dependientas nos dicen que Moulin Chocolat es “partenaire” de Valrhona, es decir que sólo usan su chocolate.

Mi amiga y yo catamos tres vistosos postres allí mismo: El Puy, el vaso Tour´s Chocolat y el Extreme.  
Puy, vaso Tour´s y Extreme
El Puy es un bizcocho de chocolate con mousse de chocolate negro (70% de cacao Guanaja de Valrhona, uno de sus más conocidos grands crus) con fresas maceradas y vainilla. Lleva un adorno de pan de oro. Nos pareció algo dulzón. Al principio costó distinguir el sabor de las fresas que estaban en el interior.

El vaso Tour´s consiste en tres capas de mousse de chocolate blanco, chocolate con leche y chocolate negro con glaseado de cacao. El glaseado, que esperábamos más amargo, estaba bastante insípido y muy dulce. El mousse de chocolate negro estaba muy bueno.

El Extreme es una media esfera brillante compuesta por bizcocho de almendra con cacao, mousse de chocolate y glaseado de cacao. Prácticamente todo es mousse y hay poco bizcocho. No me satisface.  No aprecio el sabor del glaseado.

Mi amiga me invitó; no sé los precios.

¿Tuvimos mala suerte? Será cuestión de volver para probar la bollería y otros chocolates. Los postres los he probado mejores. Entre otros productos, tienen brownies, panettones con chocolate Guanaja, éclairs, pain chocolat, músicos, cookies, salsa de Guanaja, cacao para chocolate a la taza, etc.


Moulin Chocolat
C/Alcalá, 77
Madrid

sábado, 4 de diciembre de 2010

OCUMARE, REPOSTERÍA Y BOMBONES PROPIOS EN MADRID

Ocumare está escondido, aunque muy cerca del metro Diego de León, a un paso de Francisco Silvela, en Madrid. Tiene seis mesitas y una pequeña barra. Antonio Sánchez, hijo de pasteleros, es informático pero hace cinco años y medio abrió con Francisco López una cafetería-chocolatería con obrador a la vista y tienda.

Antonio pasó por Aula Chocovic, ahora llamada Chocolate Academy de Chocovic desde la compra de Chocovic por Barry Callebaut. Pero Chocovic continua siendo su proveedor de chocolate.
Tomé un buen chocolate a la taza con un bizcocho casero con un ligero toque a naranja y relleno de cobertura de chocolate de Ecuador. Me regalaron una cajita de bombones para que probara.
Mejor que con churros




Los caté en casa, cuando regresé a Barcelona. Tardé en encontrar el sabor del de jengibre al principio pero después me pareció suave aunque persistente. El de naranja tenía un sabor suave; a mi marido no le gustó. El de caramelo con sal tenía una excelente cobertura crujiente y el interior era cremoso; nos encantó. El de chocolate blanco con pistados tostados por ellos tenía el contraste de un toque salado; a mi marido fue el que más le gustó. El chocolate negro de la roca de almendra nos pareció muy bueno. La trufa de brandy estaba muy rica aunque mi marido no notó mucho el licor. El bombón de hierbabuena me sorprendió, al ser la primera vez que probaba esta mezcla.
Además de los bombones, hay una gran variedad de tabletas: de frutos secos, especias, frutas, de orígenes, varietales, etc. Los normales cuestan 2,50 € y los más elaborados 2, 80 €. Tienen chocolate para diabéticos.
Compré una tableta de chocolate negro (70%) de pimienta rosa. De olor fuerte, el sabor lo es aún más. Quitaré bastantes bolitas de pimienta para seguir comiéndolo porque aunque está bueno, es para degustar un trocito. La pimienta me cansa.

La próxima vez que vuelva probaré sus tartas. Tienen la clásica de ganache de chocolate con leche y una tarta de chocolate negro y avellanas (o nueces), la Selva Negra y la Sacher. Las pastas también las elaboran ellos, al igual que los bizcochos y el brownie clásico o con trocitos de chocolate blanco.
Ocumare es un sitio pequeño, de barrio, de agradable diseño. Con éxito en desayunos porque hay una variada oferta (hacen montaditos y tostas) y tienen oficinas cerca. Cuando se prohíba fumar mejorará.

Ocumare Cacaos Place
C/Ardemans, 25
Madrid

viernes, 3 de diciembre de 2010

POMME SUCRE: JULIO BLANCO EN MADRID

Que en los tiempos que corren haya reposteros que arriesgan y abran tiendas es de alabar. Pomme Sucre lleva meses en Madrid y no parece que les vaya mal. Su creador, Julio Blanco (Gijón, 1977), tuvo vocación temprana, a los 16 años, cuando empezó a formarse en un obrador gijonés. A los 20 años marchó de Asturias. Fue discípulo de Paco Torreblanca y de otros pasteleros europeos y en 2002 volvió a Gijón para abrir Pomme Sucre .
Combina las recetas tradicionales con las técnicas de vanguardia y presentaciones modernas, sobre todo en postres y chocolate.
Compré el último panettone que les quedaba, del que se sienten orgullosos (25 €). Con pepitas de chocolate y trocitos de naranja, lo probamos seis personas y a todos nos gustó. Desapareció en dos días. El interior, más ligero que los panettones tradicionales, se dejaba comer con facilidad. El exterior, lógicamente más dulce y con frutos secos, no cansaba.  

La caja de pastas de chocolate (mignardises) contenía 32 pastitas con distintas combinaciones (17 €). Gustaron mucho más que el panettone. De sablée normal o con un poco de cacao; con chocolate negro (53% de cacao) y chocolate con leche en el interior; con monedas de chocolate blanco, con leche o negro en la parte superior o con corteza de naranja caramelizada. 

El plumcake de chocolate individual (2,40 €) era gustoso. La próxima vez que vuelva probaré alguna tarta, los bombones, la palmera de chocolate. Ese día estaba muy llena.

La tienda de Madrid tiene dos mesitas de degustación (café de Nespresso; ya dicen que no es cafetería). Es de estructura y ladrillo visto, techo y suelo con la misma madera. Hay dos muebles, uno con vidrio reflectante con cámara fría y otro con producto manufacturado.

La tienda de Oviedo es un proyecto de Francesc Rifé, uno de los mejores interioristas y diseñadores de muebles españoles.  
Además de las tiendas de Gijón y Madrid, hay sucursales en Oviedo y Albacete.
Pomme Sucre
C/Barquillo 49
Madrid

martes, 30 de noviembre de 2010

CHOCOLATE / ARTE EFÍMERO EN LA CASA ENCENDIDA

Acabo de volver de Madrid, donde he estado un par de días y os iré ofreciendo temas de lugares que merece la pena conocer (¡con chocolate para catar!). En La Casa Encendida, de la Obra Social Caja Madrid, vi la primera exposición de arte efímero de España. Con el título de on & on (una y otra vez) esta muestra colectiva de 14 artistas explora la decadencia inevitable de la naturaleza, que con el paso del tiempo se transforma.
Las piezas no persiguen fijar una imagen para la posteridad sino una expresión fugaz y momentánea, que se consume delante del espectador. Pretenden abrir los ojos a la magia del instante, a la poesía del presente, con los cambios y transformaciones que conlleva.
Para conseguir la evolución de la instalación se usan materiales perecederos (chocolate, fruta, velas y seres vivos) Y se busca que cada vez que el visitante contemple la exposición la vea distinta por estar en constante cambio.
Me llamó la atención una sala donde 40 pájaros diamante mandarín volaban a sus anchas y se posaban en guitarras eléctricas y bajos.
Pero como de chocolate trata este blog, una de las piezas consistía en una salita con paredes revestidas de chocolate en lugar de yeso y un banco del mismo producto. El olor era penetrante ya desde fuera. Una vigilante cantaba con una bonita voz en un rincón de una sala mayor con otra obra de la misma artista, Anya Gallaccio (Paisley, Escocia, 1963), con tres grandes lámparas llenas de velas encendidas que iban derritiéndose. 
Efímero, efímero, no sé si este chocolate evolucionará mucho hasta el cierre de la exposición como se van pudriendo unas fresas colgadas encima de un grajo disecado en otra muestra. Uno de los vigilantes de la sala advertía que no se podía ni tocar.
Un vídeo muy cortito para ver algunas de estas instalaciones.
La exposición, comisariada por Flora Fairbairn y Olivier Varenne, permanecerá hasta el 16 de enero.

La Casa Encendida Ronda de Valencia, 2.
Madrid.
Entrada libre
Horario: de 10 a 22:00. Todos los días de la semana.

jueves, 18 de noviembre de 2010

CHOCOLATERAPIA, PLACER PARA LOS 5 SENTIDOS

Disfrutando del chocolate con los cinco sentidos

Buscando un regalo especial para mi madre pensé en un tratamiento de chocolaterapia. Nos fuimos juntas a un spa de Majadahonda llamado Aquarthe a hacer el tratamiento DULCES CARICIAS DE CHOCOLATE EN PAREJA.

El tratamiento dura aproximadamente 120 minutos e incluye un peeling de azúcar, un masaje con aceite de chocolate, una envoltura corporal completa de chocolate, hidratación con body milk de cacao y, como obsequio, una botella de 37,5 cl de cava y bombones. El precio para 2 personas es de 190 €.

Estos son los datos del tratamiento… sin embargo, la experiencia sensorial es mucho más rica y, si me permitís, más compleja de explicar… aunque lo voy a intentar. Con él se logra disfrutar del chocolate con todos los sentidos, aunque son el tacto y el olfato los que más aprovechan la experiencia.

Al llegar al spa, nos acompañaron a una sala muy acogedora: luces tenues, música envolvente, velas, decoración con motivos hindúes y dos camillas nos esperaban…

Una vez preparadas, dos terapeutas entraron y comenzó el ritual. Con gran delicadeza nos colocaron bajo la cabeza una almohadita hecha con una especie de perlas calientes que desprendían un aroma a chocolate que invitaba a la relajación total. Nos cubrieron los ojos con una pequeña toalla e iniciaron el tratamiento.

En primer lugar, nos hicieron un peeling con azúcar no especialmente abrasivo. Tras este proceso, la piel está perfecta para recibir un cálido masaje con aceite de chocolate. Es uno de los momentos más relajantes y placenteros del tratamiento. Los movimientos firmes pero delicados de las manos de los terapeutas se mezclan con el calor y el aroma a chocolate que desprenden tanto la almohadita como el aceite y con la relajante música…

Con este maravilloso masaje no concluye el tratamiento. Los mimos continúan. Los terapeutas aplican la envoltura de un chocolate bastante espeso y ligeramente caliente. Una vez cubierto todo el cuerpo con el chocolate, nos envuelven con unos plásticos y una toalla y abandonan la sala. La relajación, en este punto, es suprema. La suave música, el aroma a chocolate, la temperatura del cuerpo (elevada, pero no sofocante) y la penumbra provocan un bienestar profundo y una tranquilidad total.

Después de unos minutos, regresan los terapeutas, retiran los plásticos y nos invitan a darnos una ducha con un gel de cacao. Volvemos a la camilla para la última fase de nuestra chocolaterapia: hidratación final con crema de cacao. La sesión termina. Se nos obsequia con cava y bombones, con los que “volvemos a la realidad”.

Pero el placer no acaba aquí… Doy fe de que la relajación, la suavidad de la piel y, sobre todo, el aroma a chocolate en el cuerpo permanecen durante todo el día.

Agradezco a David, de Aquarthe, la información adicional y la fotografía. Este post participa en el I Concurso de blogs de Aquarthe, organizado por este centro y http://www.tanguapos.com/
Mª Jesús Rojas

viernes, 15 de octubre de 2010

PALMERAS DE CHOCOLATE Y ANTONIO BANDERAS

Palmera de Ainhoa
Seguro que las palmeras de chocolate os traen recuerdos de la infancia o de la cafetería de la Universidad. A Antonio Banderas le recuerdan a la etapa de sus comienzos como actor, cuando llegó a Madrid con 19 años, procedente de Málaga, y sobrevivía a base de palmeras de chocolate.

Esta pasta de hojaldre recubierta con chocolate tiene sus secretos. La calidad del chocolate (además del sabor, que la cobertura no sea untuosa), la textura del hojaldre (que no esté quemado, que no haga caer los brackets ni parezca blandiblub), el punto justo de azúcar. Por supuesto, hablo de la palmera de pastelería artesanal.  
Hay quienes se preguntan por qué se llama palmera si también tiene forma de corazón. En Cataluña recibe el nombre de “ulleres” (gafas) y también la he visto como "ventall" (abanico), aunque esta variedad suele ser de barquillo y no de hojaldre.
Recomendaré algunos sitios, sin pretensión de ser exhaustiva. Este tema lo considero un “clásico” que puede repetirse con futuras catas y con sugerencias que me gustaría que aportéis vosotros. ¡Animaos con vuestros comentarios!
En Barcelona
He visitado muchas pastelerías. Me quedo con las mejores palmeras hasta ahora.
Ainhoa.  C/Galileo 335. Buen chocolate y hojaldre en su punto justo, ni duro ni blando. Punto justo de azúcar. Cerca del English Cut de Diagonal, barrio de Les Corts.
Biancos Saint Germain. C/Felipe de Paz 4. Hojaldre crujiente. De las más baratas que he encontrado en Barcelona. Cerca del Camp Nou.
Sacha. Varios locales. De menor tamaño que el habitual, no está totalmente cubierta por chocolate pero sí rellena por lo que es muy gustosa. Carita.
Natcha. Avenida Sarrià 45. Hojaldre crujiente. El color del chocolate es mate y tiene el punto justo de azúcar. Con almendras laminadas.
En Madrid
Viví allí hace ocho años. He comprobado que aquellas pastelerías pequeñas y artesanas que tan buenos recuerdos me traen ¡siguen abiertas!
La Duquesita. C/Fernando VI. Cerca de Alonso Martínez, el local es centenario y merece una visita. Fundada en 1914 tuvo entre sus clientes a la Reina María Cristina. No puedo describir la palmera pero la evoco como muy buena.
Pastelería Húngara. C/Padilla 33. En el Barrio de Salamanca. Con más de 60 años de antigüedad sigue en la misma familia. El secreto del hojaldre está en las vueltas, dicen.
No estaban mal las de Viena Capellanes y Mallorca, pastelerías más grandes.

Bianco Saint Germain

Los precios van desde 1,60 € y 1,80 € hasta los 2 € y pico.