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viernes, 15 de junio de 2012

CHOCOLATE Y ALZHEIMER: LA MEMORIA ES EL CAMINO

Aprovecho este espacio para divulgar el proyecto de Guillermo Nagore, un periodista navarro que recorre los 7.050 kilómetros que van desde Finisterre, en Galicia, en España, hasta Jerusalén, en Israel, para concienciar sobre el Alzheimer. Por una política de Estado sobre Alzheimer es su lema. Su blog: La memoria es elcamino.
Salida en Finisterre

Ahora Guillermo está en Francia. Acaba de superar un puerto y se encuentra en el km 1.677, cuesta abajo. Como cuesta abajo van los enfermos de “ese jodido alemán ladrón de recuerdos” si no se mejora su calidad de vida. Y en eso consiste su reclamación: ayudar a estos pacientes, sus familiares y cuidadores.

Sin embargo, los pacientes a veces reaccionan. Hace unos meses leí en la info Agenda de la revista Yo Dona el proyecto de la emprendedora Teresa Yagüe, de La Bombonera de Barco, en Madrid. Me sorprendió ella pero, sobre todo, el sumario que había elegido el periodista o el editor para resaltar el artículo.

sábado, 18 de junio de 2011

CHOCOLATERAPIA CASERA, GEL DEL INSTITUTO ESPAÑOL

El artículo sobre chocolaterapia que publicó María Jesús en los inicios de este blog, en noviembre, es insuperable. Chocolaterapia, placer para los cinco sentidos.
Pero si no encuentras tiempo en tu agenda para regalarte ese placentero tratamiento en un instituto de belleza o un centro de bienestar o spa (también llamados wellness), otro instituto te lo pone fácil para darte un gusto en casa.

Instituto Español, ubicado en Hinojos (Huelva) fabrica un gel hidratante de chocolate con glicerina para baño y ducha que supone una auténtica chocolaterapia casera.
Lo compré por tres euritos el tamaño grande (750 ml) tras ojear lineales en El Corte Inglés y he quedado muy contenta. Más satisfecha que con otro gel que reseñaré aquí otro día.
En primer lugar, por el olor, muy conseguido y agradable. Incluso más que muchos postres de chocolate, que no huelen a nada porque no saben a nada.
El color también es muy atractivo; no es un barrillo que te lo echas por el cuerpo y piensas “madre mía, que me estoy metiendo!” Quizás tiene un exceso de brillantez pero será por alguna sustancia que le ponen para hacer el gel más atractivo y más untuoso.
Se admiten opiniones sobre lo que parece. No digo lo que pensé la primera vez. Ahora lo bautizo como una esferificación de un postre de planetas de la Ruscalleda :-)
Lo más importante: la textura es rica, cremosa, hidratante y saca poca espumilla. No demasiada, la suficiente. La piel queda suave después, no es que sólo lo diga su publicidad, por lo que se consigue el efecto hidratante.
Y el olor que deja la piel después permanece un ratito sin estridencias. Vamos, que en la distancia muy corta, no espantarás a nadie a quien no le guste el chocolate. Aunque con otra crema hidratante mates el efecto.
Ya, claro, no es lo mismo darse un bañito o una ducha con este gel que un completo tratamiento de cabina, donde te sobetean con mimo.
Pero si tienes un voluntario o voluntaria para que te masajee los pies, la espalda -no doy más ideas- este gel está bien de precio y es agradecido.
Tengo la piel seca y sensible y tras usarlo, se nota que hidrata. Y no me daña la piel; ya lo he probado otros días, no sólo esta vez. Esta centenaria marca además fabrica geles y cremas para personas con problemas de piel. Testa sus productos dermatológicamente pero no en animales.

Información ajena al chocolate para curiosos como yo:

Hinojos es un pueblo de Huelva, en Andalucía (España) con unos 4.000 habitantes. Copio de Wikipedia que su economía se basa fundamentalmente en la explotación agrícola y ganadera y que el verdeo de la aceituna de mesa es la actividad principal. También destaca a Instituto Español como empresa dedicada la fabricación de artículos de cosmética (Wikipedia ponía coméstica, este gel está casi para comérselo), higiene personal y droguería. Si accedéis a su página web en el primer enlace hay más información de su rico patrimonio cultural y gastronómico.

Muy interesante para los amantes de la naturaleza: Hinojos posee una gran riqueza medioambiental en su término, porque su marisma está en el parque nacional de Doñana. Es uno de los enclaves más importantes de Europa por donde pasan cientos de miles de aves migratorias (ánsares, grullas, moritos, garzas imperiales o límicolas). Doñana es conocido por su población de lince ibérico y águila imperial ibérica. La combinación de ecosistemas —bosque y matorral, dunas y playa, marismas y vera— tan dispares en un área relativamente pequeña, hace de este territorio algo único en Europa.

Parajes tan populares en la romería del Rocío como la Raya Real, el Palacio del Rey o el Puente del Ajolí, por el que muchas hermandades llegan hasta el santuario de El Rocío, pertenecen al término de Hinojos. No nos acostaremos sin saber algo más y sin ganas de pasar por este pueblo de Huelva.

CONCLUSIÓN DE LA CATA-BAÑO

Este gel muy recomendable pero no se come. Disponible también en formato pequeño de 500 ml. No confundir con el gel de ducha y baño Tulipán negro (¡¡todavía existe la marca!!) de café y caramelo, que tiene un envase de color chocolate que engaña, porque el contenido no es de chocolate. Y que en el lineal del súper, estaba colocado muy cerca.
Ahora no os voy a poner una foto mía en la ducha, sólo faltaría J, pero sí os pongo ésta para que veáis que en un corto espacio de tiempo, se puede relajar una, con poca agua. Eso sí, usé bastante gel para que se viera en las fotos.

Soy torpelari pero no se me cayó la cámara dentro de la bañera.
¡Buen finde mientras me tomo un vaso de leche bien fría con cacao puro en polvo!

jueves, 18 de noviembre de 2010

CHOCOLATERAPIA, PLACER PARA LOS 5 SENTIDOS

Disfrutando del chocolate con los cinco sentidos

Buscando un regalo especial para mi madre pensé en un tratamiento de chocolaterapia. Nos fuimos juntas a un spa de Majadahonda llamado Aquarthe a hacer el tratamiento DULCES CARICIAS DE CHOCOLATE EN PAREJA.

El tratamiento dura aproximadamente 120 minutos e incluye un peeling de azúcar, un masaje con aceite de chocolate, una envoltura corporal completa de chocolate, hidratación con body milk de cacao y, como obsequio, una botella de 37,5 cl de cava y bombones. El precio para 2 personas es de 190 €.

Estos son los datos del tratamiento… sin embargo, la experiencia sensorial es mucho más rica y, si me permitís, más compleja de explicar… aunque lo voy a intentar. Con él se logra disfrutar del chocolate con todos los sentidos, aunque son el tacto y el olfato los que más aprovechan la experiencia.

Al llegar al spa, nos acompañaron a una sala muy acogedora: luces tenues, música envolvente, velas, decoración con motivos hindúes y dos camillas nos esperaban…

Una vez preparadas, dos terapeutas entraron y comenzó el ritual. Con gran delicadeza nos colocaron bajo la cabeza una almohadita hecha con una especie de perlas calientes que desprendían un aroma a chocolate que invitaba a la relajación total. Nos cubrieron los ojos con una pequeña toalla e iniciaron el tratamiento.

En primer lugar, nos hicieron un peeling con azúcar no especialmente abrasivo. Tras este proceso, la piel está perfecta para recibir un cálido masaje con aceite de chocolate. Es uno de los momentos más relajantes y placenteros del tratamiento. Los movimientos firmes pero delicados de las manos de los terapeutas se mezclan con el calor y el aroma a chocolate que desprenden tanto la almohadita como el aceite y con la relajante música…

Con este maravilloso masaje no concluye el tratamiento. Los mimos continúan. Los terapeutas aplican la envoltura de un chocolate bastante espeso y ligeramente caliente. Una vez cubierto todo el cuerpo con el chocolate, nos envuelven con unos plásticos y una toalla y abandonan la sala. La relajación, en este punto, es suprema. La suave música, el aroma a chocolate, la temperatura del cuerpo (elevada, pero no sofocante) y la penumbra provocan un bienestar profundo y una tranquilidad total.

Después de unos minutos, regresan los terapeutas, retiran los plásticos y nos invitan a darnos una ducha con un gel de cacao. Volvemos a la camilla para la última fase de nuestra chocolaterapia: hidratación final con crema de cacao. La sesión termina. Se nos obsequia con cava y bombones, con los que “volvemos a la realidad”.

Pero el placer no acaba aquí… Doy fe de que la relajación, la suavidad de la piel y, sobre todo, el aroma a chocolate en el cuerpo permanecen durante todo el día.

Agradezco a David, de Aquarthe, la información adicional y la fotografía. Este post participa en el I Concurso de blogs de Aquarthe, organizado por este centro y http://www.tanguapos.com/
Mª Jesús Rojas