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lunes, 11 de febrero de 2013

CHOCOLATE A LA TAZA DE VENEZUELA, DE ROSEL

Rosel es una simpática emprendedora nacida en Venezuela y residente en Igualada (Barcelona). Autora del blog Eat & Live by Rosel, es la segunda persona que he conocido en las redes gastronómicas después de Carlos, de No más tuppers de mamá, y con la que he quedado en persona.
 
Nos encontramos hace unos días en Barcelona y ella fue la primera en reflejar esa reunión y dedicarme una entrada en su blog, con la receta de chocolate caliente especiado. Un chocolate elaborado con cacao 100% Ocumare de la Costa, del estado de Aragua, que tuvo el detallazo de regalarme.

En la parte superior derecha, el resto de las pastillas que me regaló Rosel. Las pesé.

Ella explica cómo se prepara aquí. Yo me he limitado a seguir las instrucciones y la primera vez, tomarlo sin especias y sin azúcar. Lo he hecho con leche semidesnatada. El resultado: una bebida deliciosa, muy líquida, que desprendía un olor especial mientras la preparaba y de un gusto que repetiría de nuevo... ahora mismo. El cazo ha quedado muy limpio después de la elaboración. No quedan apenas restos y en el chocolate no hay grumos que a veces aparecen en otros chocolates.  Yo no he usado varillas sino una cuchara de madera, no me ha salido la espuma que a ella le ha salido.

En la parte izquierda superior, tabla con cuchillo. La taza de chocolate antes de su degustación.
Las pastillas de chocolate pesan 112 g y tienen un brillo muy bonito. Al partirlas se aprecia toda la rusticidad del chocolate artesano.



La próxima vez lo probaré con la receta de especias. Así y espumoso se tomaba en América en los inicios de la historia del chocolate.    
 
Gran chocolate el de Venezuela y gran Rosel. Mil gracias. Espero que volvamos a vernos pronto. Disfruté mucho de esa comida y de tu compañía. Todo lo mejor para ti y tu familia.

martes, 22 de enero de 2013

MÚSICA Y CHOCOLATE EN BARCELONA

Con música y chocolate quiero inaugurar la primera entrada del año y anunciaros que vuelvo al blog, que he tenido abandonado en los últimos meses por razones laborales y personales. Espero que sepáis disculparme mi ausencia y si no cumplo con la periodicidad de publicación deseada.
 
El chocolate marida bien con todo: pan, vino, café y... música. Os propongo unos cuantos lugares de Barcelona donde podéis deleitaros con una taza de chocolate caliente, con un muffin de chocolate o con pasteles de chocolate. Rodeados de buena música y de buena compañía.
 
La primera propuesta es del Museu de la Xocolata de Barcelona. Bajo el título de La xocolata del Baró de Maldà, ofrece un concierto de música barroca del cuarteto de cuerda Antiqvvs Ensemble, con una merienda de chocolate a la taza (xocolata desfeta). En su dietario, el barón confiesa su adicción a la gastronomía, sobre todo, al chocolate. Una perfecta ocasión para transportarnos en el tiempo y sentirnos, por un rato, miembros de la nobleza. Sábado 2 de febrero a las 19:30 horas. 10 €. Reservas en el 93 268 78 78 y info@museuxocolata.cat
 
La segunda es del Centre Cívic Can Deu, en el barrio de Les Corts de Barcelona. Como preludio de sus sesiones de jazz de los jueves, que comenzarán en marzo, ahora hay jueves con jazz de piano y muffins. ¡También de chocolate! Se paga la consumición. La siguiente sesión es el próximo jueves 31 de enero a las 19:30. Información: 93 410 10 07 y candeu@activatbcn.com
 
La tercera propuesta es en el MEAM (Museu Europeu d´Art Modern) en el barrio del Born o de La Ribera de Barcelona. Estos encuentros sabatinos se promocionan como dissabtes de berenar amb música clàsica. O sea, que incluyen merienda y concierto a las 18:00 horas, además de la visita al museo por 16 €. Una muy buena programación de conciertos y recitales.  933 195 693 y info@meam.es
 
La cuarta, de T de Tertúlia que organiza conferencias en torno a la música en un lugar muy dulce: la  cafetería de la Pastelería Baixas, a las 18:00 horas. En esta ocasión, en el barrio de Sarrià-Sant Gervasi. Las charlas, que incluyen merienda por 25 €,  suelen ser a cargo de Joan Vives o Marc Heilbron. Os pongo en breve el contacto, aunque en la página hay un formulario.
 
Siento no daros más información que de lugares de Barcelona. Intentaré conseguir información de otros en el resto de España o de Latinoamérica, ya que tenemos seguidores allí. Por favor, podéis hacer vuestras aportaciones en comentarios a esta entrada del blog, en el facebook abierto El mundo del chocolate, o en twitter @nereachocolate
 
Muchas gracias y feliz año chocolatero a todos.

viernes, 3 de agosto de 2012

CHOCOLATE A LA TAZA BLASI (BARCELONA)

Pese al calor, no me resisto a sacar un chocolate a la taza que es cuestión de dejarlo enfriar para tomarlo con cuchara y satisfacer el ansia chocolatera.

Una bolsa de plástico incluye una estructura de cartón que envuelve a un saquito de chocolate en polvo. El saquito está fabricado en Francia y suelta algo de polvillo al manejarlo. Pasé por la tienda posteriormente y el nuevo saquito suple este defecto.

miércoles, 1 de agosto de 2012

CHOCOLATE EN SANTIAGO DE COMPOSTELA

Hace unos meses hice el Camino de Santiago inglés, desde Ferrol hasta la ciudad del Apóstol. Hoy recupero notas para hablar de algunos lugares donde degustar y comprar chocolate.

Hay muchas tiendas turísticas donde pueden comprarse chocolates típicos como los que vemos en la foto inferior. Las llamadas piedras son parecidas a las que se elaboran con nombres distintos en otras zonas. Son bombones de chocolate con leche con almendras.

Pedras de Santiago y Chocolate de Compostela

Compré unos bombones para mi sobrino Andrés en Casal Coton Chocolat (dedicada exclusivamente al chocolate) que salieron muy buenos.

jueves, 15 de marzo de 2012

“SUPERBOCATA” CON CHOCOLATE

Aunque mi blog no es de cocina, aquí va mi humilde aportación al #diadelsuperbocata, con mis felicitaciones a las creadoras: María @Maryadrisc, del blog La Niña Pimiento y sus twitter amigas Rosa María @Roseta_bcn y Patricia @PatrixDQV, del blog Dime que es viernes. Rafa @rafaprades, del blog con los cinco sentidos, contribuyó a fijar la fecha de hoy, 15-M, y a divulgarlo en la blogosfera. Con el hashtag #diadelsuperbocata encontraréis muchas recetas para prepararos originales bocadillos, dulces, salados, calientes, fríos, etc.
Esta no es una receta al uso pero a mí me ha servido para presentaros este bocata con chocolate para el desayuno (o la merienda).
1.    Enterarte del día del superbocata. Gracias al genial Carlos, de No más tuppers de mamá, que me ha animado a participar.
2.    Disponer de un buen pan. Gracias a mi amigo Manolo, que me ha regalado un magnífico pan de pasas y nueces, elaborado y horneado por él mismo. Creo que ha usado esta receta de pan de David de Jorge, del blog RobinFood.


3.    Acompañarlo de chocolate. Podía haber puesto crema de chocolate para untar pero he preferido las típicas onzas, para recordar las meriendas infantiles de toda la vida. Ni siquiera le he puesto mantequilla. He hecho un chocolate a la taza y ¡a mojar pan!


Onzas de chocolate: Chocolate negro a la canela Elio di Luca, de Chocolates Solé. Barberà del Vallès (Barcelona)
Chocolate a la taza: Chocolate familiar a la taza de Chocolates de Mendaro. (Gipuzkoa)
Muy buen día a tod@s y felicidades de nuevo por esta iniciativa que sirve de homenaje al clásico y querido bocadillo.

viernes, 9 de marzo de 2012

CUBO DE CHOCOLATE PARA FUNDIR EN TAZA

Hacía tiempo que había visto en algún sitio este cubo de chocolate con bastoncito incorporado, como si fuera una piruleta. Se sumerge en leche caliente y se remueve hasta que el chocolate se funde.  Es una original manera de hacerse un chocolate caliente individual de una manera rápida, en un minuto más o menos, después de calentar la leche. Y un detalle simpático para ese amigo o familiar al que le gusta el chocolate.



La versión que he comprado es de chocolate negro, con 55% de cacao. No hace un chocolate espeso, más bien una leche chocolateada pero eso sí, con un gran sabor a chocolate. Deja algún grumillo y hay que evitar la tentación de ponerse a chupar el cubito como si fuera una piruleta.


Choc-O-Lait anuncia este chocolate como un grand cru, es decir, un chocolate de origen. Está elaborado con chocolate procedente de la prestigiosa marca belga Callebaut. Disponible con chocolate con leche (y también con leche ecológica) y con sabor a café, avellana, caramelo, y a galleta de canela (speculoos).

El cubito pesa 33 g y aporta 202,6 calorías. Ingredientes: azúcar, aceite de mantequilla, pasta de cacao, manteca de cacao, cacao en polvo, lecitina de soja, vainilla natural. 55% de cacao.
Me costó 1,50 € en La Peculiar, C/ Can Bruixa 23-33 de Barcelona.
Puede comprarse en la página de Choc-O-Lait y también  a través de Club de chocolate.com aunque a 2,50 €.

miércoles, 20 de julio de 2011

CHOCOLATES DE MENDARO, EXQUISITOS BOMBONES

Hacía años que deseaba probar el famoso chocolate de Mendaro, localidad de Gipuzkoa (su nueva nomenclatura), en el País Vasco, en el norte de España.
Hace unos días cumplí mi deseo, tras comprar chocolate a la taza y bombones en esta céntrica tienda de la calle Etxaide en San Sebastián, un verdadero paraíso del chocolate. Está decorada con mucho gusto con toques antiguos: con piedra y madera y con una rueda de molino que se usó en la casa del fundador.



Chocolates de Mendaro Saint-Gerons se fundó en Mendaro en 1850 por Juan María Saint-Gerons, de origen francés y dedicado a la venta de productos de ultramar, como cacao, azúcar y café. Las habas de cacao llegaban en barco por el río Deba hasta la misma casa donde está el molino, que todavía existe. Su producto más emblemático era y sigue siendo el chocolate a la taza familiar, que elaboran artesanalmente en el molino a la piedra. Pero la saga familiar ha ido más allá y cuando murió Pedro Saint-Gerons, hijo de don Juan María, comenzó a elaborar chocolate fino: tabletas, turrones y bombones.
Quise probar estos últimos y compré una decena. Me decanté por aquellos que contenían más chocolate negro, mi favorito. Paloma, quinta generación de la familia, me atendió muy bien, al explicarme las variedades. Luego me dio un folletito con las descripciones.


El plato de porcelana inglesa perteneció a mi Amona (abuela en euskera) pero los besos no son míos.
 LA CATA

Probé en casa las trufas de chocolate, café, nata y whisky. Crujientes al morder, con el relleno deliciosamente fino. Exquisitas todas, la de nata me encantó. De los trufados probé el soconusco (con tres tipos de trufa de chocolate negro, con leche y blanco, cubierto de chocolate amargo) y el de cognac negro, muy buenos. De las ganaches, caté la de mantequilla batida cubierta con chocolate negro, la de chocolate negro amargo de 70% cubierta con el mismo chocolate, y la ganache negra de nuez. Tres glorias para el paladar. De las cremas de licor, la crema negra al ron me pareció buenísima.
Confesaré que comí todos el mismo día. Sucumbí a la tentación, ya que mi madre dice que esto es gula. Pero yo doy gracias a Dios porque existen estos placeres y espero que la familia Saint-Gerons los sigan elaborando muchos años. Disfruté muchísimo de estos bombones y no me sentaron mal, prueba de su calidad. (Cuando el chocolate y el resto de los ingredientes no son buenos he sufrido molestias de las que han sido testigos un par de amigos y que no explicaré aquí).
Esto es una pequeña parte de lo que ofrecen. Su carta de bombones tiene más de 100 variedades. Venden bombones sin azúcar, elaborados con maltitol, un edulcorante muy conseguido y que no deja rastro químico raro, a diferencia de otros. Son conocidos sus turrones, sus tabletas y su chocolate con formas (sardinas, ostras rellenas de praliné, puros de trufa de chocolate negro, etc.). En la tienda disponen de complementos en porcelana, cristal, etc., que constituyen bonitos recipientes para su precioso contenido.
Ideales para las bodas, ya que en teoría, no se permite fumar en los banquetes.


En Chocolates de Mendaro se precian de la calidad de sus ingredientes (coberturas de chocolate belga, mantequilla, nata y miel de Gipuzkoa, frutos secos mediterráneos) y de su frescura, además de no llevar conservantes ni colorantes. Eso se nota al probarlos. Nada que ver con  bombones industriales que bajo marcas famosas venden mediocridad con conservantes a precio de artesanía. Por ello, en Chocolates de Mendaro recomiendan su consumo en los primeros días, mientras que los industriales llevan fecha de caducidad de meses. Paloma explica bien a los clientes las condiciones de temperatura ideales para su conservación ¡nada de meterlos en la nevera!
El objetivo de mi viaje no era chocolatero sino familiar, para visitar a mis padres y a mi hermana Edurne, que viven en el País Vasco. Aproveché para quedar con dos amigas donostiarras de la Universidad, Mayre y Coro, que me hicieron una “ruta dulce” por la bella Easo. Desde aquí se lo agradezco y os emplazo a leerme en una futura entrada sobre el chocolate en San Sebastián, una de las ciudades más bonitas del mundo.  
Me arrepentí después de no haber comprado más bombones y de no haberlos compartido. Fui tremendamente egoísta y eso es un pecado mayor, lo digo en serio. En mi próximo viaje al País Vasco intentaré ir Mendaro, donde se encuentra el obrador y hacen visitas guiadas, aunque sólo de lunes a viernes y de enero a mayo. Chocolates de Mendaro tiene otra tienda en Bilbao. En su página web encontraréis más información, con fotos y descripciones de sus maravillosos bombones.
La tableta de chocolate a la taza de 350 g me costó 8 €, un poco cara. La cataré en alguno de mis desayunos de fin de semana, cuando pase el verano, aunque si las temperaturas siguen frescas puede que antes. O en alguna merienda con amigas.
Los bombones se venden al peso. Diez unidades me costaron 8,70 €; un precio justo. Hay bombonerías que los venden a 1 € y 1,50 € la unidad. Podéis pensar que no son precios baratos pero todo es artesanal y la calidad es excelente. Envían por mensajero a toda España.
Chocolates de Mendaro, una parada obligatoria en San Sebastián.
C/ Etxaide, 6
San Sebastián (Donostia)

viernes, 4 de marzo de 2011

EN BUSCA DEL CHOCOLATE A LA TAZA PERFECTO

Gracias a los pueblos mayas y aztecas hoy podemos disfrutar del chocolate. La bebida a base de chocolate ha ido cambiando con el paso del tiempo y se disfruta de distintas maneras según los países.  En España nos gusta el chocolate espeso.  En desayuno o merienda con churros aunque también con melindros o picatostes. O de madrugada después de una juerga.
No hace falta decir que no todos los chocolates son buenos. Recuerdo un viaje por Zamora donde se me ocurrió desayunar chocolate. Estuvieron a punto de darme Paladín. En esas tierras con tradición chocolatera, me pareció una herejía.
Mis primeros recuerdos de chocolate a la taza son frente al Cantábrico, con mi familia en el malecón de Zarautz, en el País Vasco, en La Marina o en Arruti. O alguna rara mañana de domingo que mi madre freía churros en casa para acompañarlo. Recuerdo una chocolatería en Vitoria con un nombre gallego, Anduriña, y allí fuimos algunas veces a merendar las amigas.
En mi época de scout, las chocolatadas eran una fiesta. Algunas noches de mi primera juventud (la veintena) acabaron con chocolate con churros. Y más tarde, cuando viví en Nueva York en los años 90, llenaba la maleta de tabletas Valor. Cuando se acababan, encontré en el emblemático supermercado Fairways  de la avenida Broadway unos tochos de Cacao Barry, que transformaron probablemente por siempre mi paladar.
Eran intensos. ¡¡Y muy duros!! En una tabla de madera los rallaba con mucha paciencia para mezclarlos luego con leche. En mi ignorancia no sabía qué más añadirle. Si hubiera añadido nata líquida o azúcar hubiera hecho un chocolate más atractivo para las amigas que invité. Obviamente, no podían tomárselo.  Aquel chocolate era de cobertura y necesitaba una mano experta para transformarse en chocolate a la taza. Pero me acompañó muchos fines de semana durante varios inviernos neoyorquinos.
Una Semana Santa viajamos a México y compramos chocolate La Abuelita. Con un toque a canela, no era un chocolate perfecto pero estaba bueno y satisfacía mi capricho.
Ya no compro Valor. He ido probando distintos chocolates: Torras, Las Comas, Cacao Sampaka, Chocolat Factory, etc. Voy a pocas chocolaterías, prefiero tomar un chocolate a la taza en la tranquilidad de mi casa. Aunque hago excepciones.
Hace unos días comí un chocolate con melindros en Granja La Pallaresa, en la calle Petrixol. 4,40 € un precio de turista por un chocolate decente sin más. Como lugar, me gusta más la Granja Viader, en la calle Xuclá, tengo muy buen recuerdo del (requesón) y del suizo. Aunque como todos aparecen en las guías, están llenas de guiris. Esto en Barcelona. Supongo que pasará igual en Madrid con la Chocolatería San Ginés, que además ha abierto sucursal en Japón.
En Madrid recuerdo con cariño los churros tejeringos de la chocolatería Valor de la calle Conde Peñalver. En ocasiones con la compañía de mis amigos Abe y Margarita.
Pero mis chocolates favoritos hasta ahora son dos. Uno es el preparado de chocolate a la taza de la Pastisseria Sans de La Bisbal d´Empordà (Girona) Lo preparo con leche y adquiere la consistencia que deseo. Suelo comprar con regularidad y lo traigo a Barcelona. Incluso una amiga que lo ha probado me lo encarga. Es intenso y siempre nos deja muy buen gusto. Ideal para mis domingos por la mañana.
El otro es el Preparato Naturale Solubile al Cacao de Guido Gobino, de Turín. Aunque en la composición pone que tiene fécula de patata (lo podrán tomar los celíacos), el cacao procede de Venezuela y es finísimo. Una delicia para el paladar.
En la Pastisseria Font,  también en La Bisbal, preparan un buen chocolate y también se puede comprar en bolsa.
He probado recientemente Chocolate La Plata, comercializado por Esteller, y me parece correcto. Por lo visto lo venden a muchas cafeterías y chocolaterías.
El otro día, 10 minutos antes de embarcar en un avión en la terminal 1 del aeropuerto de Barcelona, tomé una bomba en Chocolat Factory. Cacao 60% diluido en agua. Potente. Por un lado me alegré, porque por retraso del avión, no pude comer hasta llegar a destino.  Estaba previsto llegar a las 14:30 y llegué a las 17:30. Por otro lado, al final del vuelo me arrepentí. Tras los dos intentos de aterrizaje frustrados –mala visibilidad- y aterrizaje en otro aeropuerto distinto al de destino, me entró un mareo tremendo. En ese momento deseé estar con el estómago vacío.
Tengo en casa otros chocolates a la taza que esperan ser catados: Xavier Mor, Torras, Ludomar (en realidad es cacao en polvo, al que se puede añadir leche o nata), Nestlé Gold Premium (es soluble pero dependiendo de la cantidad se prepara también a la taza) Alma de Cacao y Oriol Balaguer. Espero daros a conocer mis experiencias pero también me gustaría leer las vuestras. 
¿Cuál es vuestro chocolate a la taza perfecto?
Compartid vuestras chocolaterías favoritas o vuestros mejores recuerdos asociados al chocolate a la taza. El mejor preparado en polvo que hayáis encontrado (incluso de marca blanca) o la mejor tableta para hacer.  Se admiten recetas.
Tenéis todo el finde y hasta el martes para hacer comentarios. ¡¡Pensad en el sorteo!!