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martes, 22 de diciembre de 2015

MARIDAJE DE CHOCOLATE ARA CHOCOLAT Y VINOS DE GRAMONA

Organizo mis catas con chocolates bean to bar que me gustan por su calidad, sus aromas y sabores. Uno de ellos es Ara Chocolat, con laboratorio en París. Tienen chocolates de distintos orígenes y los elabora Andrés Zakhour, fabricante de chocolate, chocolatier torréfacteur o chocolate maker, según la terminología usada en distintos países.

Lo que le diferencia es que al trabajar según el proceso bean to bar (literalmente del haba de cacao a la tableta) en lugar de comprar una cobertura de chocolate ya hecha a otra empresa, fundirla y elaborar sus tabletas, él compra las habas de cacao, las tuesta, las tritura y las concha para elaborar su propia cobertura de chocolate. Este proceso de fabricación más artesano permite contactar directamente con el cultivador del cacao: controlar el origen y fermentación de las habas, su secado, en definitiva, su calidad. Y al poder tostar y conchar de un modo determinado, puede otorgarse una doble personalidad al chocolate final.

He realizado varios maridajes con chocolates de distintos tipos y orígenes de Ara Chocolat (Ecuador, Chiapas, Madagascar, Trincheras, Criollo Porcelana, Criollo Guasare, Trinitario Guasare; los últimos cuatro de Venezuela) y tengo pendiente probar otros chocolates hechos con cacao de Jamaica, Costa Rica, Belice, India y Venezuela (Agua Fría).

En los dos últimos maridajes hemos combinado cuatro chocolates de tres orígenes de Venezuela, uno de los países del mundo con mejor reputación por su cacao, con cuatro excelentes vinos de Gramona, con bodegas ubicadas en el Penedès, concretamente en Sant Sadurní d'Anoia. Los vinos han sido seleccionados por Lluís Prats, director comercial y sumiller de Gramona especialmente para estos chocolates. 



En un reciente maridaje impartido en Vitoria por la periodista especializada en vinos Yolanda Ortiz de Arri explicó las características de estos vinos y dirigió el maridaje con entretenidas y precisas explicaciones a la vez. En esta entrada del blog simplemente hay un resumen de las notas principales de ambos productos. Procedentes de agricultura ecológica y en el caso de Gramona, además de viticultura biodinámica.

-Trinitario Guasare 72%. Aromático en nariz, destaca por una explosión de acidez en boca, con frutos rojos y tropicales, con un toque ahumado al final. Se maridó con un vino Gramona Gra a Gra Chardonnay y Sauvignon Blanc 2011, en nariz con notas de cítricos, frutos exóticos y melocotón, entre otros, así como perfumes florales, de rosas y azahar; inconfundible sutileza de la Botrytis cinerea o podredumbre noble. Un vino dulce en boca, con acidez integrada y largo final.

-Criollo Porcelana 70%. Este chocolate fue premio bronce en los International Chocolate Awards 2015 en la categoría micro-batch o pequeña producción. Destaca por aromas a caramelo, no demasiado fuerte en nariz. En boca se nota avellana (recuerda a turrón) y un poco a mousse de chocolate. Con un retrogusto a nuez que perdura. Se maridó con Gramona Vi de Glass Gewürztraminer 2008. De similares características a los vinos de hielo, con notas cítricas y frutos exóticos y delicado perfume floral. Un vino dulce, con gran fluidez y una acidez sorprendentemente integrada.

-Trinitario Trincheras 75%. Con toques de miel, nuez, madera y tabaco y un retrogusto ahumado que perdura. Se maridó con un delicioso cava dulce, Gramona Gran Cuvée de postre. En nariz destacó por sus cítricos acaramelados y flores blancas y recuerdos de panadería. En boca se apreciaron notas tostadas y frutales, con frescura y buena acidez. Es un cava con un toque de licor jerezano típico del sistema de crianza y solera de las barricas de Gramona usadas durante generaciones.

-Criollo Guasare 72%. De aromas afrutados, con notas de lima, en boca empieza con frutos tropicales y rojos para cambiar sorprendentemente a notas de vino -ron- y de ciruela. El retrogusto es de almendra amarga. Se maridó con el vino Gramona Gra a Gra Pinot Noir 2010, con aromas a frutos rojos, mermeladas, flores de campo mediterráneas y hierbas curativas. De una pulcra estructura tánica, con suavidad y frescura. Y con contenido en azúcar envolvente y acariciante.

-Gramona Gra a Gra Pinot Noir 2010. Vino naturalmente dulce. En nariz destaca por notas frutales: aromas a frutos rojos -frambuesa, fresas, cerezas en licor- mermeladas, flores de campo mediterráneas y hierbas curativas. En boca tiene una entrada golosa, buen peso de fruta y estructura tánica fundente, con suavidad y frescura. Seduce con su paso envolvente. Buena acidez que aporta plenitud y frescor.

La Pinot Noir es la variedad de uva más afectada por el cambio climático y precisamente por esta razón y gracias al equipo de Gramona nació el Gra a Gra Pinot Noir 1988, cuando Jaume Gramona, Director Técnico de Gramona, recién llegado de la Borgoña, plantó el primer viñedo de Pinot Noir experimental del Penedès. Doce años más tarde, en el verano de 2009, observó cómo este viñedo estaba sobremadurando, debido sobre todo al aumento de las temperaturas, que dificultaban la simultaneidad de la maduración fisiológica y tecnológica, es decir, la óptima maduración de las pepitas y de la piel. Pero lo que fue un obstáculo se convirtió en una ganancia. Se consiguió así el Gra a Gra Pinot Noir, un vino afrutado, de gran intensidad aromática y con un buen potencial de guarda.


Estos vinos y este cava de postre son ideales para tomar con postres de chocolate como tarta de trufas, tarta Sacher, brownie, coulant de chocolate pero también pueden maridarse con turrones, algunos quesos o foie. Para más información puede consultarse la página web de Gramona, donde pueden descargarse las fichas técnicas.

Ara Chocolat, ubicada en París, apuesta en su mayoría por ingredientes orgánicos para resaltar el sabor de cada variedad de cacao usada y concienciar sobre la protección de los ecosistemas donde crecen los árboles de cacao. Compra directamente a productores locales que utilizan técnicas de cultivo respetuosas y sostenibles y envuelve y embala sus chocolates en papel reciclado. Andrés Zakhour se formó como pastelero y chocolatero en Venezuela, su país de origen, donde trabajó con la prestigiosa chocolatería Franceschi, y prosiguió su formación como chef en el Reino Unido. Sus chocolates, al tratarse de una pequeña producción artesanal, se venden en tiendas exclusivas de París, Londres, por suscripciones a través de servicios especiales para amantes del chocolate y por internet directamente a través de su página. En España queda un pequeño stock en Barcelona Food Makers (Ecuador 75%, Madagascar 75%, Criollo Porcelana 70% y Trincheras 75%).



Gramona es una empresa de Sant Sadurní d'Anoia fundada en 1921, respetuosa de una larga herencia de viticultores y bodegueros y defensora de una cierta idea del cava y de una gran ambición para los vinos del Penedés. Al amor por la tradición de los vinos de un terruño de excepcional capacidad y variación se une la I+d para mejorar el trabajo en la viña y en la bodega. Gramona intenta respetar la individualidad y la libertad de ideas, fomentando la responsabilidad por el entorno social y cultural. Sus vinos se elaboran a partir de uvas de producción biodinámica.


Los maridajes tuvieron lugar en el hub gastronómico Barcelona Food Makers, Barcelona, organizado por ChocoaCom, y en el bar Zilarran, en Vitoria, organizado por Sommelier Gasteiz. Mi agradecimiento a Yolanda Ortiz de Arri, a Zilarran y a Pablo Ojeda, de Sommelier Gasteiz. Pero sobre todo, a Ara Chocolat y Gramona por su colaboración y a los asistentes a los maridajes por apreciar la excelencia de los productos.

martes, 24 de noviembre de 2015

MARIDAJE DE CHOCOLATE BLANXART Y CERVEZA ARTESANA

Hace unos días armonizamos cuatro chocolates ecológicos de Blanxart con cuatro cervezas artesanales de las marcas Balate, Guineu, Montseny y Mossa.




La gente se sorprende por esta combinación porque les suena más el maridaje de chocolate con vino. Suelo comentar que hay tantos estilos de cervezas que las posibilidades son infinitas.

Organizo estos maridajes desde hace más de un año. No he inventado la rueda y no soy experta en cervezas artesanas (solo aficionada, como lo soy también, mucho más, del chocolate) pero voy probando e intento aprender. Antes de cada maridaje "público" experimento en mi casa y también con amigos. Aprovecho lugares como Zythos Beer Barcelona para comprar y asesorarme y he conocido a expertos cerveceros a través de Barcelona Beer Festival. Gracias a todos, también a las marcas que colaboran conmigo, recabo opiniones y puedo reorientar el maridaje si las combinaciones no resultan del todo acertadas. 

¿Por qué me gusta combinar chocolate y cerveza? Aparte de que me gustan, tienen bastantes cosas en común. Ambos son productos que sufren una fermentación. Las habas del cacao se fermentan en cajas de madera después de ser extraídas de la mazorca. Los cereales usados para elaborar cerveza se germinan en un proceso llamado malteado y su almidón es fermentado con levadura en agua. La levadura consume el azúcar y lo transforma en alcohol.

Ambos, chocolate y cerveza, se han usado en celebraciones ancestrales, en rituales sagrados.

Ambos, chocolate y cerveza, contienen antioxidantes, además de vitaminas y minerales, y son saludables si se consumen con moderación.

Ambos, chocolate y cerveza, son placenteros, causan buenas sensaciones al paladar. Es fácil disfrutarlos en buena compañía.

Aquí citaré los chocolates bean to bar de Blanxart que catamos y las cervezas con las que los maridamos. Eso sí, me guardo el secreto de la combinación exacta:-D Si alguien me sigue en Instagram (la red social con mayúsculas ahora), ahí he dado pistas. Y si me escribís, os lo diré;-)



-Filipinas 44% cacao Trinitario
Chocolate con leche con mayor contenido de cacao que el habitual. En Filipinas el cacao se cultiva desde el siglo XVII, cuando el navegante Pedro Bravo de Lagunas plantó las primeras plantas en San José, Batangas. De la cooperativa de San Isidoro, en Mindanao.

Notas a toffee, dulce de leche.

-República Dominicana 72% cacao Criollo y Trinitario
Cacao cultivado en Medina, provincia de San Cristóbal, 40 km al noroeste de Santo Domingo, capital del país. Cooperativa de más de 1.300 familias.

Notas a frutos secos.

-Perú 77% cacao Criollo del Alto Piura
De plantaciones en el área de Quemazón y Chulucanas donde trabajan 350 familias.

Amargor al inicio en boca, posterior sabor más dulce y algo ácido. Notas a frutas ácidas.

-Congo 82% cacao Forastero
Un Grand cru single origin, o sea, con cacao procedente de una sola plantación, situada en las montañas de la luna, la fuente mítica del Nilo, entre la sabana y la selva.

Con notas ácidas frutales (frutos rojos) y sabor a regaliz y a madera.

Blanxart es una compañía que fabrica chocolates en Barcelona (en Sant Joan Despí) A diferencia de otras empresas que compran una cobertura de chocolate ya hecha a otros proveedores, ellos compran las habas de cacao y elaboran el chocolate según el proceso bean to bar (desde el haba a la tableta). 

En resumen, tuestan las habas, las pelan, las muelen, refinan la mezcla y la conchan, para después hacer el temperado del chocolate y elaborar las tabletas. Llevan desde 1954 haciéndolo y exportan al extranjero. He visitado la fábrica y he visto cómo trabajan. Hay chocolates que me gustan más que otros pero los consumo desde hace tiempo y los recomiendo. Tienen una línea de chocolates ecológicos y de comercio justo (habría que discutir qué es comercio justo e injusto pero eso daría para otro post y ahí lo dejo). Tienen  una tienda desde hace algo más de un año en Córcega 218 (entre Aribau y Muntaner).


En cuanto a las cervezas utilizadas, no es la primera vez que uso estas marcas, aunque dos tipos de cerveza cambiaron en este maridaje. Os cuento un poco de cada una.

- Mossa
Después de 2 años de pruebas, Carlos Mestre y Mario Herreros sacaron esta rubia ALE a finales de 2012. Muy suave y refrescante, alejada del concepto tradicional de cervezas artesanas como cervezas pesadas. Elaborada en Sarral, en la provincia de Tarragona, con agua del río Anguera, uno de los ríos más limpios de Cataluña. Como cerveza premium, está presente en muchos restaurantes.
4,5º alcohol, 25 IBUS de amargor

- Balate NIL
Balate significa canal en Granada. Y Nil es Nilo en catalán. Tienen otras cervezas con nombres de ríos (Ter, Darro) Esta Lager de alta fermentación (ALE) de la compañía fundada en Cabrera de Mar en 2011 aporta notas aromáticas de frescor cítrico y frutal. Intensa, no muy carbonatada y turbia. Tengo debilidad por ella, ya sé que no soy objetiva. Se considera una cerveza premium. La sirven en restaurantes como el Celler de Can Roca.
4,5 º alcohol, 33 IBUS 

- Vanilla Black Velvet
Edición limitada que surge de una colaboración entre Guineu (Ca l'Arenys, en Valls de Torroella, Barcelona) y La Quince Brewery (dos cerveceros nómadas de Madrid, Jacobo P y Juan Lliso, que crean su compañía en 2013). Medalla de Plata en la Feria de Cerveza Artesana de Madrid 2014.

Estilo Russian Imperial Stout. Negra, maltosa, dulce en entrada y un toque final un poco amargo. Aromas a cacao, toffee, pasas, regaliz y vainilla. Para tomar con postres de chocolate; la combinamos además en el maridaje con un brownie delicioso de Amaranto Bakery.
9,5 º alcohol, 70 IBUS.

- Hivernale Montseny
Christmas ALE. Fabricada en Sant Miquel de Balenyà, en la comarca de la Seva, Barcelona. Una cerveza estacional, invernal como lo indica el nombre, elaborada con una receta de invierno, con un toque especiado muy nórdico. La definen como cálida y combina los amargores de las maltas tostadas con notas dulces del anís estrellado. Para tomar sola o después de las comidas con dulces de postres. Sorprende gratamente.
7 º alcohol, 31 IBUS

En otras ocasiones he usado la IPA Aniversary de Montseny, que me encanta por sus aromas frutales, y la Guineu Montserrat, una Stout. Algunas cervezas Montseny pueden comprarse en supermercados y las otras en tiendas especializadas en cervezas o de productos delicatessen. 

Muchas gracias a las marcas con las que hago los mariadajes por la colaboración prestada. 

(Fotos tomadas en Barcelona Food Makers, lugar del maridaje en Barcelona, por Asun y Mariajo, dos asistentes. Muchas gracias).

jueves, 11 de junio de 2015

ALTA PASTELERIA Y HELADERIA EN TAST A LA RAMBLA DE BARCELONA

¿Por qué la pastelería ocupa un lugar que no le corresponde en la gastronomía? Relegada al último lugar, en la mayoría de los restaurantes no hay partidas de pastelería. Compran pasteles fuera y se limitan a emplatar. Salvo que el proveedor sea bueno, me limito a probar postres que me aseguran que son caseros, aunque sean sencillos, los de toda la vida.

Reivindico siempre el valor de las pastelerías y de los pasteleros de restaurantes. Y hoy he paseado por Tast a la Rambla, que comienza hoy y continuará hasta el domingo, para disfrutar de las creaciones de algunas de los mejores maestros de Barcelona. Sus pastelerías son Baixas, Bubó, Canal, Escribà, Oriol Balaguer y Ochiai. Y en todas ellas hay un trabajo de equipo detrás de los nombres de sus grandes maestros. 

Carles Mampel, de Bubó apuesta por la Pinyacolada!, que no puedo probar por mi alergia a esta fruta; Canal ofrece dos tipos de Lemon Pie, el original y otro con fresa; Escribà propone L’illa & Green Day, dos mini tarteletas de chocolate y pistacho respectivamente; Baixas ofrece una tarta muy visual, el Summer Time, con maracuyá, prohibido para mí; Takashi Ochiai, de Ochiai da la posibilidad de probar dos mochis, el de té verde matcha (sublime) y el de fresa. Y Oriol Balaguer presenta Obsession, un bizcocho cremoso excelente de chocolate con un helado de mango y fruta de la pasión. (La descripción completa en otro momento en estos días; no he podido probar todo hoy).

Obsession, de Oriol Balaguer
Lemon Pie, dos versiones, de Canal
Mochis, de Ochiai
Green Day y L'illa, de Escribà
Summer Time, de Baixas
Pinyacolata! de Bubó
Atentos al taller de heladería artesanal Massimo Pignata, maestro heladero de DelaCrem el domingo a las 18.30. Su puesto de helados está a la salida del metro, justo delante de una de las taquillas de venta de tickets. El helado de chocolate está especialmente elaborado para la ocasión. El de coca de Sant Joan me sorprendió mucho, con trocitos de fruta, sabor a anís y piñones; el de cítricos me alucinó (4 frutos) y el de avellana del Piamonte es excelente, tendré que volver a comer más. También hay helado de fresa del Maresme. DelaCrem es mi heladería favorita en Barcelona y la conocí hace unos años. Fue mi primera entrada en este blog. 

Helado de chocolate indescriptible de DelaCrem

Christian Escribà y Patricia Schmidt impartirán un taller de diseño de cakes el sábado a las 18:30. 
Organizada por GSR y la asociación Amics de la Rambla, la segunda edición de Tast a la Rambla promociona la gastronomía barcelonesa en la Rambla de Santa Mónica, una de las calles más transitadas de toda España. Las Ramblas, "okupadas" por los turistas, en su mayoría extranjeros, deberían ser un lugar también frecuentado por la gente de Barcelona y de toda España, no solo para estos eventos. 

Tast a la Rambla continuará hasta el 14 de junio y también ofrece la oportunidad de probar muchas tapas y platillos, con distintas bebidas, en una cincuentena de puestos. ¡No te la pierdas! 

Las tapas (también las dulces) cuestan 4,5€ cada una. Si compras un pack de 4 tickets te sale más económico, a 16 €. Los helados cuestan 2€ el pequeño y 4€ el grande. ¿Caro? La calidad no es cara. Es caro el helado malo a 2,5€ o el industrial a 3,5€, es caro el pastel industrial o insípido a 5€.

Información continuada en la página en Facebook de Tast a la Rambla 
https://es-es.facebook.com/tastalarambla

Horarios:
Jueves 11 de junio hasta las 22.00h
Viernes 12 de junio de 12.00 a 24.00h
Sábado 13 de junio de 12.00 a 24.00h
Domingo 14 de junio de 12.00 a 22.00h

miércoles, 27 de mayo de 2015

MARIDAJE DE CERVEZA ARTESANA Y CHOCOLATE DE ORIGEN DE BLANXART

Cuando Óscar Loyola y yo decidimos organizar un maridaje de cerveza y chocolate en Zythos Beer, desconocíamos la respuesta que íbamos a obtener.  El maridaje de chocolate con vino o con  cava es bastante habitual. Pero en nuestro ambiente, la combinación de chocolate y cerveza sorprendía a amigos y a clientes de su tienda de cervezas artesanas en Barcelona. Junto a Nati, su mujer, y otros amigos como Mike y Àlex probamos distintas cervezas y varios chocolates de Blanxart durante varios días.


Prueba y error, días antes del día del maridaje definitivo



Seguimos pautas de expertos (ellos en cerveza) y también nos fiamos de nuestro paladar. El gusto personal, en la mayoría de los casos, es la mejor guía. Tras una serie de pruebas, desechamos algunas combinaciones porque nos chirriaban un poco y apostamos por las que ofrecimos a una docena de atrevidos catadores.  
Escaparate y fotos de Zythos Beer
Foto de María José Fernández Prados, Interiores Minimalistas
Explicamos en qué consistía una cata y qué era un maridaje. Hablamos de malta, de lúpulo y de espuma. De cacao, de manteca de cacao y de azúcar. De todos los sentidos, de las papilas gustativas y de la importancia de la nariz. Recalcamos que cada persona puede notar sensaciones distintas y que nada es malo, que cada cata es diferente, que depende de muchos factores. De las referencias que tenga cada persona, e incluso de si ese día estás con la garganta fastidiada, con dolor de cabeza, o si te has zampado antes un bocata de chorizo.

En cerveza se habla de las 3 C de la cata: compare, contrast and cleanse. Y así hicimos; comparamos, contrastamos y limpiamos el paladar en un momento determinado con una IPA (Indian Pale Ale). Probamos la cerveza, probamos el chocolate, luego ambos en armonía (harmonía) y después mezclamos como nos dio la realísima.

Hablamos de los procesos de las cervezas industriales y de las artesanales. De la fabricación de los chocolates a partir del haba de cacao (proceso conocido como bean to bar o del haba a la tableta), y a partir de la pasta de cacao (las tabletas más comerciales). De algunos tipos de cervezas (ALE, Lager, IPA, Stout...) y de los principales tipos de habas de cacao (criollo, trinitario y forastero), del cacao ordinario y del cacao fino o de aroma. Del comercio justo (del injusto) y del comercio directo del cacao. Pasamos un buen rato, comimos empanadas y brindamos por repetir el maridaje. 

(Yo lo hice días después en Vitoria con otros atrevidos amigos y otras cervezas compradas en Zythos Beer: Edge Brewing Agua de Canaletas, Brooklyn Lager, Brewdog Punk IPA y O'Haras Irish Stout con chocolates Blanxart de Filipinas 71%, Perú 77%, Ghana 80% y Guayaquil 95%).


-República Dominicana 72% cacao
Cacao cultivado en Medina, provincia de San Cristóbal, 40 km al noroeste de Santo Domingo, capital del país. Cooperativa de más de 1.300 familias. Habas Hispaniola y Sánchez, de las variedades Criollo y Trinitario.

Chocolate de color marrón oscuro. Olor no muy fuerte. Notas a frutos secos, de textura untuosa y pegajosa en paladar. Con sabor intenso y duradero. Un chocolate que gustó a todos, el favorito.

Cerveza belga ALE (alta fermentación) con segunda fermentación en botella. Color pardo oscuro, muy turbio, típico de las Dubbels poderosas. Con espuma oscura, Óscar la tiró con ganas para lograr una capa abundante. Aún así la espuma despareció rápidamente.

Olor que denota las maltas tostadas y caramelizadas. Dulce, compensada y con toque de especias. Al final del trago se nota más el alcohol (8% graduación).

-Congo 82% cacao
De haba Forastero, un Grand cru single origin. Olor característico a chocolate, típico de los chocolates africanos elaborados con cacao Forastero. Intenso pero no amargo. De hecho, resultó más "dulce" en comparación con el anterior. Un Grand cru single origin. Con notas ácidas frutales y sabor a regaliz y a madera.

Blanxart cuenta en la etiqueta que entre la sabana y las selvas congoleñas se encuentran las legendarias montañas de la Luna, cuna de cultivo de este cacao africano. Según Claudio Ptolomeo, geógrafo y astrónomo grecoegipcio, estos Lunae Montes eran la fuente mítica del Nilo. Las laderas más bajas de las montañas tienen un clima suave, un terroir único que permite cultivar un cacao de origen muy afrutado. La vainilla también se cultiva en esa plantación junto al cacao, por más de 1.000 pequeños agricultores. ¿Quizás por ello, y porque además lleva vainilla añadida, tiene un toque más aromático y algo de dulzor?

-Satan Red de Brouwerij "De Block"  
Cerveza belga ALE como la anterior pero menos tostada, de color ámbar rojizo. Olor a metálico, ahumado y típico de las cervezas belgas maltosas y alcohólicas. Gusto frutal (a mandarina) y acaramelado, de entrada fuerte y final más amargo. La cocción de esta cerveza se realiza con fuego de carbón.

-Filipinas 44% cacao
Chocolate con leche con mayor contenido de cacao que el habitual. A una persona le recordó a toffee, a otra al Twix, a otra a dulce de leche. Un chocolate dulce pero no excesivamente empalagoso. Excelente combinación con la Punk IPA de la cervecería escocesa Brewdog.

Como cuenta Blanxart en el envoltorio de esta tableta, en Filipinas el cacao se cultiva desde el siglo XVII, cuando el navegante Pedro Bravo de Lagunas plantó las primeras plantas en San José, Batangas. Este chocolate es un blend de 40% Trinitario, 40% Forastero y 20% de Criollo. De comercio justo de San Isidoro, en Mindanao.

-Punk IPA de Brewdog 
Color dorado ámbar. Olor frutal, impresionantes a mango, maracuyá y cítrico. Sabor amargo, agrio y cítrico. Menos alcohólica, con una graduación del 5,6%. Muy refrescante y como dije, para limpiar el paladar antes del maridaje de chocolate y cerveza muy negros. Esta fábrica de cervezas escocesa, de dos socios un poco tocados del ala, elabora unas birras muy interesantes.

-Guayaquil 95% cacao
Un chocolate que casi ronda la pasta de cacao si no fuera por el mínimo de azúcar añadido. De un color no tan oscuro como uno debiera esperar para un chocolate con tal alto porcentaje de cacao. De hecho, el del Congo era más oscuro con un menor porcentaje de cacao.

Los buenos chocolates de Ecuador se elaboran con el haba Nacional o Arriba, que es un haba de cacao Forastero de fino aroma. Este chocolate gustó mucho, es uno de los más vendidos de Blanxart. No es de mis favoritos, yo lo acompañaría con pan, pero reconozco que el maridaje con esta cerveza fue un éxito.

-Old Engine Oil Harviestoun Brewery Ltd.
Otra cerveza escocesa, tipo Porter ALE (llamada así porque se daba a los porteadores). Negra opaca, con una buena corona de espuma marrón, muy cremosa y duradera, que deja un buen rastro en el vaso. 


Huele a malta tostada, café, toffee y chocolate. De sabor algo amargo, a cacao, café y malta tostada. De carbonatación baja y final ligeramente amargo y dulce.

Gustó mucho la combinación del chocolate de República Dominicana 72% con la cerveza St. Bernardus Prior 8. Y la armonía final, casi traca, del chocolate Guayaquil 95% con la cerveza Old Engine Oil.

Los chocolates de Blanxart, una empresa tradicional de Barcelona, de 1954, fueron ecológicos y de comercio justo. Todos de origen y uno Grand Cru de origen único, el Congo 82% (que desmontó el mito del porcentaje de cacao). Porque el amargo del chocolate no tiene tanto que ver con el porcentaje de cacao sino sobre todo, con el tipo de haba de cacao. Un chocolate con un 75% puede ser más amargo que uno de 80% de cacao. Explicamos el proceso de fermentación de la cerveza y del cacao; la composición de ambos alimentos, sus beneficios nutricionales. Sí, los famosos antioxidantes. ¡Y que tanto la cerveza como el chocolate no engordan si se toman con moderación!

Agradezco a Zythos Beer (Óscar y Nati) así como a Blanxart (Marc Moreno, director de exportación y Maite, responsable de la tienda) su colaboración en este maridaje. La empresa Blanxart nos regaló un par de tabletas. Maite me atendió con paciencia y me habló de los chocolates más populares. En Zythos Beer he disfrutado de cervezas y tapas con amig@s. Cuenta con cuatro surtidores y buen ambiente para relajarse después del trabajo, con agradable música. Para afterwork, cierran a las 10, así que puedes tomarte algo antes de ir a cenar con amigos o antes de volver a casa. Ambas tiendas están muy próximas y son de reciente apertura, en el Eixample Esquerra o la parte izquierda del Ensanche de Barcelona.

ZythosBeer (Shop & Tast) .
C/ Rosellón 185 (entre Aribau y Muntaner)
https://www.facebook.com/zythosbeerbarcelona

C/ Córcega 218 (entre Aribau y Muntaner)
http://www.blanxart.com/

martes, 31 de marzo de 2015

ENTREVISTA A JORDI FARRÉS EN CHOCOLAT FACTORY

"El chocolate une. Es un medio para mí"
Jordi Farrés


El obrador de Chocolat Factory, empresa familiar conocida por su chocolate, está ubicado en Sant Cugat del Vallès, Barcelona. Nada más traspasar la puerta marrón que conduce a las oficinas, un delicioso olor a chocolate lo invade todo. "Salimos impregnados", comentan los empleados, colaboradores externos y Vladimir Fileski, managing director, quien nos recibe. Fileski es filólogo alemán pero hasta llegar a su actual cargo en Barcelona, su recorrido ha sido diverso. Desde su Macedonia natal, pasando por Suiza y Austria, ha ocupado distintos puestos en distintas empresas. Tras un máster en hotelería en la CETT se incorpora a Chocolat Factory. Se considera uno más del centenar de personas que, entre tienda, obrador y colaboradores, conforman la compañía.  

Jordi Farrés es el maestro chocolatero de Chocolat Factory desde hace pocos meses. Está dedicado a aportar su visión personal y de diseño al proceso de creación, pero también se considera uno más del equipo. Mientras él acaba una figura de un patinete de chocolate, los otros empleados trabajan en sus piezas y algunos al fondo ríen, sin dejar lo que tienen entre manos. El ambiente laboral es intenso pero hay lugar para la distensión. Todos trabajan en los últimos pedidos de Semana Santa; en aquellas monas de Pascua especiales, hechas a mano y a medida para los padrinos que quieren que prime un determinado chocolate, forma, color, etc. Queda menos de una semana para el lunes de Pascua, día en que la tradición impone que el padrino regala una mona a su ahijado. El tiempo apremia para que la gente recorra pastelerías y chocolaterías y decida qué comprar.

Este año, las novedades de Chocolat Factory son un pingüino, una oveja, una gallina y una rana. También hay monas inspiradas en Frozen (¡cómo no!), Spiderman, las princesas Disney y los pitufos. Además de otros animales como cerditos, campos de fútbol y huevos tradicionales de chocolate en todos los tamaños. Las monas-cesta con las gallinas y sus huevos son muy simpáticas.






Charlamos con Jordi Farrés. He seguido su trayectoria desde que lo conocí en el Máster de Chocolate de la Escuela de Pastelería del Gremio de Barcelona (EPGB) en 2012. Estudió en la Escuela de Hostelería Joviat de Manresa y en la EPGB. En 2002 obtuvo la medalla de oro en el Campeonato Nacional de Jóvenes Pasteleros de España (CANJOP); en 2003 la medalla de oro en la preselección nacional del International Belgian Chocolate Award, y el tercer puesto en la final mundial (certamen que luego se convertiría en el World Chocolate Masters), en el que fue el concursante más joven. En  2007 formó parte del equipo nacional en la Copa del Mundo de Pastelería de Lyon. Fue co-fundador y co-propietario de BCN Cookies hasta que se embarcó en Chocolat Factory. Divertido y entrañable, no es un gran consumidor de dulces pero disfruta elaborándolos y disfruta enseñando. Su labor como docente es bien conocida en el mundo de la pastelería y la chocolatería.


Jordi, ¿qué es el chocolate para ti?
Una herramienta para crear y llegar donde quieres ir.

El chocolate ¿es una moda?
Para nada. Hace 500 años que se consume en Europa. Es un alimento que genera buenas sensaciones al 99% de las personas que lo prueban. Segrega endorfinas, es un regulador del estado emocional. Va bien cuando se está deprimido y aporta energía para la práctica del deporte. Además, es antioxidante. 
 
¿Cómo trabajáis el chocolate?
Intentamos cambiar la idea errónea de que el chocolate engorda reduciendo el porcentaje de azúcar en las recetas. Hay que pensar en el chocolate como si fuera una copa de vino, que aporta salud. Trabajamos con cacao de origen (Arriba de Ecuador, Santo Tomé, etc.) y con porcentajes superiores al 65% de cacao. Equilibramos las recetas para que contengan menos azúcar y un máximo sabor a cacao; menos praliné y más pasta de cacao pura. Evolucionamos hacia sabores menos dulces y cacaos más limpios. 

¿Cómo es el chocolate con el que trabajáis?
El chocolate de calidad es tan fácil de conseguir como un chocolate malo. Nosotros queremos satisfacer el paladar del cliente con estándares de calidad muy altos. El cacao es un producto singular. Distintos factores marcan su sabor: el origen, el suelo, el clima, la manera en que se seca el grano (al sol o en un tambor), etc. Lo importante es la calidad del grano de cacao y que la fermentación se haya hecho bien. Hay países de cultivo de cacao que deben controlar mejor el proceso de fermentación, que dura poco tiempo, a diferencia del vino, en que el proceso es más largo. 

¿Habéis pensado en crear chocolate desde el grano de cacao, el llamado "bean to bar"?
Nosotros partimos de una buena cobertura de chocolate. No dejamos de transformar un producto que hacen otras personas. Pero preferimos centrarnos en una parcela y hacerla bien. Si en un futuro llegamos a crear un chocolate a partir del grano de cacao podría ser una edición limitada.

Vuestros chocolates tienen un diseño y un packaging muy destacados. ¿Hasta qué punto es importante el diseño?
Nuestro core business es el chocolate, que sea un buen producto, con calidad. Es más importante que el diseño. No queremos que lo compren por la caja.

¿Cuál es tu inspiración?
Es curioso, sale de la nada. Me inspiro durante el día y fluye. Así salieron los pingüinos "pim pam pum", chulísimos. Una pieza con una técnica no usada antes. Lo pensé, lo dibujé y lo logramos plasmar. Todos aportamos ideas en el equipo, en el día a día. Es importante ver el trabajo de los compañeros y no contentarte. Ser exigente. Y ser feliz con lo que haces. Estar bien anímicamente me ayuda; si no, no me saldría nada. Aprendo al viajar, al ver, al estar con gente que me aporta recursos para crear.

¿Un lugar donde te inspires?
El tiempo que no trabajo estoy con mi familia o durmiendo. No tengo tiempo el domingo de ir al Tibidabo para ver qué me inspira. Improviso todo el día. La gente te cambia planes en el último momento.

¿Cómo es un día en la vida de Jordi Farrés?
Me levanto a las 6, me arreglo el tupé y eso sí, me tomo mi tiempo para afeitarme con brocha, con agua caliente, bien rasurado. Llego al obrador, saludo a la gente, les animo, compartimos, curramos, hacemos pruebas. Hacia las 7-8 de la tarde ya estoy en casa y dedico tiempo a la familia. Tengo dos niñas de 4 y 7 años. Ceno ligero y a dormir.  El fin de semana con la familia vamos a comer a algún restaurante para probar nuevas cosas.

¿Les gusta el chocolate a tus hijas?
De momento les encanta y les gusta prepararlo. Siempre me piden hacer recetas.

¿Cuáles son tus herramientas básicas?
Un termómetro para el control exacto de la temperatura, una rasqueta, una paletina de alisar y una lengua de filo y una puntilla. ¡Con eso te hago un Ferrari! Me gusta trabajar creando las piezas, que es fácil dominando las técnicas. Soy poco de molde, que los usa todo el mundo. La mayoría de los moldes que usamos aquí son de proveedores locales.

¿Alguna manía de trabajo?
Me adapto a las situaciones. Cada horno cuece diferente y tienes que adaptarte. No tengo manías.  Me gusta el buen rollo en el curro. Si hay problemas hay que solucionarlos y no me voy a casa sin hacerlo.

¿Qué significado tienen para ti los premios que has conseguido en tu carrera y los concursos en los que has participado?
Son metas que me marqué y crucé. Experiencias que suman para llegar donde quiero ir. Aunque no haya ganado algunos he participado y he aprendido mucho.

¿Chocolate para niños? ¿Chocolate para adultos?
Tienen que ser iguales. El chocolate tiene que poder gustar y seducir a un adulto, transportarlo a un mundo infantil. ¡Ojalá hubiera existido Chocolat Factory cuando yo era pequeño!

Si no hubieras sido pastelero y chocolatero, ¿qué hubieras sido?
Quería ser mecánico de Fórmula 1, de coches y competiciones. Empecé a estudiar mecánica pero me frustré. ¡Siempre me sobraban piezas! Aunque los trabajo manuales se me daban bien... En los tests psicotécnicos de la EGB me dijeron que tenía aptitudes para cocinero. Fui a Joviat a Manresa y me gustó. De frustrado con los motores pasé a ser la bomba con 17 años. Me sentía feliz.  La restauración era movimiento, energía. ¡Los cocineros están chiflados! Pero vi que la pastelería era lo mío: los caramelos, la combinación de sabores era mágico. Estuve siete años en una pastelería con un buen maestro. A día de hoy no me veo en otro sitio aunque no tengo miedo a cambiar.

¿Quiénes han sido tus maestros?
Quim Murià, de la Pastelería Murià (en Terrassa), me metía caña a los 17 años. Él había trabajado con Paco Torreblanca y Ferrán Adrià. Olivier Fernández, de la Escola de Pastisseria del Gremi de Barcelona, ha sido un maestro y ahora de adultos, nuestra relación es más de amistad. También me han influido distintos profesionales y jefes de cocina.

¿Qué supone para ti esta etapa en Chocolat Factory?
Estoy súper contento aquí porque me dan confianza y puedo aportar mi personalidad. Los chocolates ya son buenos pero puedo hacerlos distintos, lanzar nuevos productos para sorprender al público. Nos sentimos orgullosos de crear ilusiones y sensaciones buenas. El obrador es una fábrica de felicidad. Y si la gente está contenta, transmite también felicidad. Es cuestión de química, creo en las personas, en el feeling, en la sensibilidad. Y el chocolate une, Es un medio para mí.

Agradecimientos:


 A Vladimir Fileski por su tiempo y explicación de la compañía, que cuenta con tiendas propias en todo el territorio español (algunas en los aeropuerto) y en Andorra, además de diversas franquicias. A Josep Font, director general de Chocolat Factory, por su amabilidad al recibirnos. A Marina Coll de la agencia Mr. Ripley, por gestionar la entrevista y acompañarme durante la visita a la fábrica. Y a Jordi Farrés por ser Jordi Farrés. Un maestro del chocolate y una gran persona. 

miércoles, 17 de diciembre de 2014

CACAO SAMPAKA Y 1714: LO AMARGO DE UNA GUERRA EN POSTRES

1714.  El contexto. Una guerra entre dos bandos. La guerra de Sucesión. El sitio de Barcelona.

A partir de esta fecha para olvidar o para recordar, Cacao Sampaka en Barcelona ha recreado una experiencia gastronómica: Cançó de gesta o Cantar de gesta. Ideada por Miquel Manzano, jefe de operaciones, y por Uilson Gonçalves, chef, ha supuesto el trabajo de un mes, combinando ingredientes  para comunicar unos hechos visualmente, con texturas, aromas y sabores.

Como ya hicieran antes con el viaje del samurai Hasekura Tsunenaga,  en el que se trabajó lo dulce, en esta merienda se ha querido dar a conocer una historia a través de cinco postres que enfatizan lo amargo. Sin pretender ser historiadores ni posicionarse, como dice Manzano, pero sí mostrando la lucha, las víctimas, lo que se sufre en cualquier confrontación. Porque todos pierden.

EL BANDO
El primer hecho destacado es el apoyo de Cataluña al archiduque Carlos de Austria, como pretendiente a la corona de España. Al final, el trono recae en Felipe V, de la casa de los borbones. En la Guerra de la Sucesión lógicamente hay una división de bandos. A un comensal se le sirve un postre y al otro, una variante (aunque luego nos dejen probar el ingrediente diferencial).

Un falso bizcocho con limón y hierbabuena, un bizcocho de yogur, espuma de coco y dentelle con sésamo negro. (El otro bando lo compone un falso bizcocho de naranja -sabor más cálido- con cardamomo; me gusta más el primero de limón por el contraste).


Todo es un juego de texturas. El bizcocho proporciona una justa acidez, la hierbabuena es refrescante. La espuma de coco es suave (se probó con aire y no funcionó). El bizcocho de yogur tiene una estética también de nieve. El sabor del sésamo negro con el caramelo y esa textura crujiente es siempre agradable.  Para Uilson Gonçalves, un postre aromático, dulce y cítrico.

Según Miquel Manzano, el postre debería haber sido más fuerte para mostrar una confrontación pero después hay más postres. Explica que es mejor que sea una introducción que no moleste el posterior desarrollo y la batalla, que deje un sabor limpio.

LA TRINCHERA (EL ASEDIO)
El sitio de Barcelona. Para crear este postre, se inspiraron también en las trincheras de la primera guerra mundial. Los soldados experimentaban humedad, estaban entre la tierra y el fango. Con el crumble de cacao y café, expuesto en una media esfera de cristal (la trinchera), se quiere potenciar la sequedad. La nota de café es muy liviana y el cremoso de chocolate negro de la base tiene un toque de almendra amarga. Reconozco que me hubiera gustado un mayor sabor a chocolate pero la explicación de Manzano y Gonçalves tiene su punto: que no predomine el cacao ni el café. La almendra amarga recuerda a los licores italianos.

Con el crumble tuvieron la disyuntiva de si quedaba en técnica o en postre. Quedó en un postre, por la intención de reflejar la sequedad de la tierra.

De derecha a izquierda: La trinchera, La víctima y Vencedor y vencido.

LA VÍCTIMA
Con ese nombre y el color, queda clara la intencionalidad del postre, al que se mira inicialmente con repelús. Se va probando por capas, de arriba a abajo y luego, se integran. Arriba está el sagú (tapioca) con una salsa o ponche de vino caliente con naranja; en medio un bizcocho red velvet (avainillado), abajo una salsa de cereza con vermut.

Mejora con cada bocado y cuando se integran los sabores. La textura de la tapioca, con sus perlitas, es curiosa aunque no apta para cualquiera (como la gelatina) ya que puede recordar a vísceras si se tiene imaginación. A mí me gusta, está rica. Al sagú no se le añadió canela, ingrediente que suele llevar, porque ya el vermut es especiado. Visualmente son tres tonos de la gama de los rojos en este postre.  

VENCEDOR Y VENCIDO
Es una mezcla de texturas blandas, semiblandas y crujiente. Unos cortes alargados de manzana macerada en vino dulce, un sabor muy de nariz, como si la fruta estuviera horneada, con una textura suave pero no blanda. Un cremoso de chocolate blanco con romero que lo impregna todo y me hace sentir en el monte. Y una almendra caramelizada que por potencia, arrastra todos los sabores. La almendra gana por consistencia, dice Miquel Manzano pero queda el recuerdo del vencido: el romero.

Hay una pausa para brindar en la merienda con una copa de cava por el fin de la guerra. Se limpia la acidez, lo amargo.  

LA ESPERANZA
Un postre de primavera, de frescura, de renacimiento y reconstrucción. El color del  plato blanco es un indicativo. Hay un equilibrio con el flaó ibicenco (de pastel de queso con anís y hierbabuena), de receta antigua, el sablé breton (este lleva almendra y un punto de sal) en la parte superior y la salsa de fresa con lavanda en el fondo del plato.  



Aunque el recorrido es menos chocolatero que el de Hasekura, la presencia del chocolate es elegante, según Manzano, entusiasmado con estas experiencias de merienda. Contagia también el entusiasmo con el que Gonçalves transmite su ejecución, salpicada de un acento brasileño. Su escuela más reciente ha sido Espai Sucre. Antes fue ingeniero mecánico y la pastelería ha sido su elección por la libertad absoluta de las formas. Valora cuanto más abstracta sea la idea del postre.

Miquel Manzano y Uilson Gonçalves

Una aconsejable merienda a la que seguirán otras. Esperemos. Puestos a pedir, que la próxima lleve más chocolate. Soy así. 

Todos los miércoles y jueves, excepto festivos,  hasta las a 19:30. El precio es de 9,90 € por persona. Conviene reservar. Se ofrecerá hasta primeros de enero. 

Cacao Sampaka 
C/ Consell de Cent, 292 (entre Rambla Catalunya y C/ Balmes)
Barcelona 

T: 93 272 08 33. barcelona-eixample@cacaosampaka.com