miércoles, 23 de noviembre de 2011

CHOCOLATE ¿SUSTITUTO DEL SEXO O DEL AMOR?

Cuando en algún momento he comentado que tengo un blog de chocolate,  algunas personas han afirmado en tono jocoso que el chocolate es un sustituto del sexo, o me han preguntado si es cierto, o me han sugerido que hable del tema. Buscando información encuentro que el chocolate también se considera popularmente un sustitutivo del amor.
Que el chocolate se considere un sustituto del sexo es la conclusión de una encuesta que una marca de chocolate realizó. Un amplio porcentaje de mujeres respondieron que preferían el chocolate.  De ello hablamos aquí con la escritora Cristina Peri Rossi.

Pero estas encuestas no son científicas y son puro marketing. Lo que es científico son los datos que se estudian y analizan con un método riguroso, con aparatos como resonancias magnéticas o escáners que penetran en la biología de nuestro cerebro. Una investigación parte de una hipótesis que hay que corroborar con datos. Sin ellos, carece de valor.
Hay estudios sobre los neurotransmisores relacionados con el enamoramiento y con actividades placenteras o generadoras de bienestar, como comer chocolate. Trabajos sobre la dopamina, la norepinefrina, la serotonina y la feniletilamina.
Sobre esta última sustancia,  el estudio más conocido es el de Donald F. Klein y Michael Lebowitz, del Instituto Psiquiátrico del Estado de Nueva York. Hay textos en Internet que han sido copiados y pegados y muchos que frivolizan al respecto. Dicen que descubrieron que estaba presente en grandes cantidades en el cerebro de las personas enamoradas y que sería responsable de las sensaciones y cambios fisiológicos que experimentan. Y que también descubrieron que el chocolate tenía mucha feniletilamina.
En realidad, su estudio fue sobre la disforia histeroide, un trastorno que afectaba a personas que se enganchaban a otras sucesivamente buscando el amor. Los investigadores sospechaban que podía deberse a bajos niveles de feniletilamina; cuando encontraban pareja, estos niveles subían. Las trataron con antidepresivos que elevaron los niveles de feniletilamina y las personas comenzaron a elegir de manera más juiciosa a sus parejas o se encontraban bien, sin necesidad de tener una relación.
No he encontrado la relación del estudio de Klein y Liebowitz con el chocolate. Sólo esta referencia. Drs. Donald F. Klein and Michael R. Liebowitz, "Hysteroid Dysphoria," Psychiatric Clinics of North America. Vol. II, No.3. Dec. 1979.
Sara Boynton, autora de Chocolate, The Consumming Passion, un super ventas en Estados Unidos en la década de los 80, del que todavía se habla, se refería también al estudio de los investigadores neoyorquinos. En su libro hablaba con humor sobre el mito nº 5. “El chocolate no es nada más que un sustituto del afecto”. Los estudios sobre la feniletilamina, el chocolate y el enamoramiento llegaban a la conclusión de que la obsesión por el chocolate era, de hecho, una automedicación para el afectado por el mal de amores, que intentaba obtener con el chocolate la euforia del enamoramiento.
Boynton señalaba que, como suele ser habitual en algunos científicos sociales, toman datos ciertos muy sugerentes y sacan conclusiones empíricamente absurdas. ¿Quién es tan sensato como para preferir el romance a las trufas?
En su opinión, no es el sufriente de amores quien busca consuelo en el chocolate, sino la persona carente de chocolate la que, desesperada, busca en el amor una pálida aproximación a la euforia dulce-amarga que proporciona el chocolate.
No sé si he aclarado algo o he liado más la madeja. Mis conclusiones:
-No es recomendable sustituir la falta de afecto ni con el chocolate ni con la comida. Esporádicamente puede ayudar pero no debe ser una rutina.
-El chocolate es euforizante, genera bienestar y satisfacción (si se consume con moderación). En exceso puede suscitar la culpa.
-Amor y sexo son distintos aunque en ocasiones vayan unidos. Amor, sexo y chocolate forman una buena combinación.

8 comentarios:

  1. Edurne23/11/11

    No puede estar más claro.
    Muchas gracias por esta entrada de lo más interesante, y por la foto que hace querer tomarse un helado de chocolate ahora mismo.

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  2. Yo no creo que sea sustituto de nada. Es tan maravilloso que no se puede comparar, es único!!!

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  3. Gracias por vuestra visita.

    El helado no lo hice yo; queda pendiente una entrada de helados de chocolate. He catado bastantes :-)

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  4. Anónimo25/11/11

    "Amor, sexo y chocolate forman una buena combinación".
    Más que buena !
    Saludos !
    María José

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  5. Yo me apunto al amor con chocolate:)

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  6. Saludos María José.

    El amor, el sexo y el chocolate son algunos de los placeres alcanzables de esta vida. A veces no se consiguen a la vez pero si se dan juntos, "chapeau".

    Pamela, yo también me apunto al amor con chocolate. O al amor-amistad con chocolate. Como me apunto a tus recetas...

    Chocobesos

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  7. "Amor, sexo y chocolate forman una buena combinación". Me quedo con esta frase, totalmente de acuerdo con ella, y veo que no soy el primero que la cita en tus comentarios . Me ha encantado la entrada. ¿Quién no se ha pegado un empacho de chocolate (llámalo nutella, helado de chocolate o simplemente una tableta) después de romper con una pareja? Siempre me pregunté por qué pasaba, y siempre supuse que era una respuesta mucho más sencilla: el chocolate es un placer, lo cual "compensa" por haber perdido otro tipo de placer (sexo, amor, o los dos juntos).
    P.D. La última vez que estuve en una situación de este tipo, me comí 1 botes de nutella con picos en 2 días.

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  8. Muy buenoooo!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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